Para leerla completa sin apurarte, y para buscarla y estudiarla a fondo cuando la necesites.
Cuatro lecturas al día — Antiguo Testamento, Nuevo Testamento, un Salmo y un Proverbio — y el sitio te lleva la cuenta.
Busca cualquier pasaje o palabra al instante, y mira el griego y el hebreo detrás de cada versículo.