DEVOCIONAL

Lee la Biblia en un año.

Día 224 de 365 · 12 de agosto

TAMAÑO

Job 11

1Entonces Zofar, el naamatita respondió:
2«¿Quedará sin respuesta esa multitud de palabras?
¿Será absuelto el que mucho habla?
3-»¿Hará callar a los hombres tu palabrería?
¿Harás escarnio sin que nadie te reprenda?
4-»Pues has dicho: “Mi enseñanza es pura,
Y soy inocente ante tus ojos”.
5-»Pero, ¡quién diera que Dios hablara,
Que abriera Sus labios contra ti
6Y te declarara los secretos de la sabiduría!
Porque la verdadera sabiduría tiene dos lados.
Sabrías entonces que Dios da por olvidada parte de tu iniquidad.
7¶»¿Podrás tú descubrir las profundidades de Dios?
¿Podrás descubrir los límites del Todopoderoso?
8-»Altos son como los cielos; ¿qué puedes tú hacer?
Más profundos son que el Seol; ¿qué puedes tú saber?
9-»Más extensa que la tierra es su dimensión,
Y más ancha que el mar.
10-»Si Él pasa, o encierra,
O convoca una asamblea, ¿quién podrá impedírselo?
11-»Porque Él conoce a los hombres falsos,
Y ve la iniquidad sin investigar.
12-»El hombre tonto se hará inteligente
Cuando el pollino de un asno montés nazca hombre.
13¶»Si diriges bien tu corazón
Y extiendes a Él tu mano,
14Si en tu mano hay iniquidad y la alejas de ti
Y no permites que la maldad more en tus tiendas,
15Entonces, ciertamente levantarás tu rostro sin mancha,
Estarás firme y no temerás.
16-»Porque olvidarás tu aflicción,
Como aguas que han pasado la recordarás.
17-»Tu vida será más radiante que el mediodía,
Y hasta la oscuridad será como la mañana.
18-»Entonces confiarás, porque hay esperanza,
Mirarás alrededor y te acostarás seguro.
19-»Descansarás y nadie te atemorizará,
Y muchos buscarán tu favor.
20-»Pero los ojos de los malvados languidecerán,
Y no habrá escape para ellos;
Su esperanza es dar su último suspiro».

Job 12

1Entonces respondió Job:
2«En verdad que ustedes son el pueblo,
Y con ustedes morirá la sabiduría.
3Pero yo también tengo inteligencia como ustedes;
No soy inferior a ustedes.
¿Y quién no sabe esto?
4-»Soy motivo de burla para mis amigos,
Yo, el que clamaba a Dios, y Él le respondía.
Motivo de burla es el justo e intachable.
5-»El que está en holgura desprecia la calamidad,
Como cosa preparada para aquellos cuyos pies resbalan.
6-»Las tiendas de los destructores prosperan,
Y los que provocan a Dios están seguros,
A quienes Dios ha dado el poder que tienen.
7¶»Ahora pregunta a los animales, y que ellos te instruyan,
Y a las aves de los cielos, y que ellas te informen.
8-»O habla a la tierra, y que ella te instruya,
Y que los peces del mar te lo declaren.
9-»¿Quién entre todos ellos no sabe
Que la mano del Señor ha hecho esto,
10Que en Su mano está la vida de todo ser viviente,
Y el aliento de todo ser humano?
11-»¿No distingue el oído las palabras
Como el paladar prueba la comida?
12-»En los ancianos está la sabiduría,
Y en largura de días el entendimiento.
13¶»En Él están la sabiduría y el poder,
Y el consejo y el entendimiento son Suyos.
14-ȃl derriba, y no se puede reedificar;
Aprisiona a un hombre, y no puede ser liberado.
15-ȃl retiene las aguas, y todo se seca,
Y las envía, e inundan la tierra.
16-»En Él están la fuerza y la prudencia,
Suyos son el engañado y el engañador.
17-ȃl hace que los consejeros anden descalzos,
Y hace necios a los jueces.
18-»Rompe las cadenas de los reyes
Y ata sus cinturas con cuerda.
19-»Hace que los sacerdotes anden descalzos
Y derriba a los que están seguros.
20-»Priva del habla a los hombres de confianza
Y quita a los ancianos el discernimiento.
21-»Vierte desprecio sobre los nobles
Y afloja el cinto de los fuertes.
22-ȃl revela los misterios de las tinieblas
Y saca a la luz la densa oscuridad.
23-»Engrandece las naciones, y las destruye;
Ensancha las naciones, y las dispersa.
24-»Priva de inteligencia a los jefes de la gente de la tierra
Y los hace vagar por un desierto sin camino;
25Andan a tientas en tinieblas, sin luz,
Y los hace tambalearse como borrachos.

1 Pedro 2

1Por tanto, desechando toda malicia, y todo engaño, e hipocresías, y envidias y toda difamación, 2deseen como niños recién nacidos, la leche pura de la palabra, para que por ella crezcan para salvación, 3si es que han probado la bondad del Señor.
4Y viniendo a Él, como a una piedra viva, desechada por los hombres, pero escogida y preciosa delante de Dios, 5también ustedes, como piedras vivas, sean edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. 6Pues esto se encuentra en la Escritura:
«Yo, pongo en Sión una piedra escogida, una preciosa piedra angular,
Y el que crea en Él no será avergonzado».
7Este precioso valor es, pues, para ustedes los que creen; pero para los que no creen,
«La piedra que desecharon los constructores,
Esa, en piedra angular se ha convertido»,
8y,
«Piedra de tropiezo y roca de escándalo».
Pues ellos tropiezan porque son desobedientes a la palabra, y para ello estaban también destinados.
9Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anuncien las virtudes de Aquel que los llamó de las tinieblas a Su luz admirable. 10Ustedes en otro tiempo no eran pueblo, pero ahora son el pueblo de Dios; no habían recibido misericordia, pero ahora han recibido misericordia.
11Amados, les ruego como a extranjeros y peregrinos, que se abstengan de las pasiones carnales que combaten contra el alma. 12Mantengan entre los gentiles una conducta irreprochable, a fin de que en aquello que les calumnian como malhechores, ellos, por razón de las buenas obras de ustedes, al considerarlas, glorifiquen a Dios en el día de la visitación.
13Sométanse, por causa del Señor, a toda institución humana, ya sea al rey como autoridad, 14o a los gobernadores como enviados por él para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen el bien. 15Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, ustedes hagan enmudecer la ignorancia de los hombres insensatos.
16 Anden como libres, pero no usen la libertad como pretexto para la maldad, sino empléenla como siervos de Dios. 17Honren a todos, amen a los hermanos, teman a Dios, honren al rey.
18Siervos, estén sujetos a sus amos con todo respeto, no solo a los que son buenos y afables, sino también a los que son insoportables. 19Porque esto halla gracia, si por causa de la conciencia ante Dios, alguien sobrelleva penalidades sufriendo injustamente. 20Pues ¿qué mérito hay, si cuando ustedes pecan y son tratados con severidad lo soportan con paciencia? Pero si cuando hacen lo bueno sufren por ello y lo soportan con paciencia, esto halla gracia con Dios.
21Porque para este propósito han sido llamados, pues también Cristo sufrió por ustedes, dejándoles ejemplo para que sigan Sus pasos, 22el cual no cometió pecado, ni engaño alguno se halló en Su boca; 23y quien cuando lo ultrajaban, no respondía ultrajando. Cuando padecía, no amenazaba, sino que se encomendaba a Aquel que juzga con justicia.
24Él mismo llevó nuestros pecados en Su cuerpo sobre la cruz, a fin de que muramos al pecado y vivamos a la justicia, porque por Sus heridas fueron ustedes sanados. 25Pues ustedes andaban descarriados como ovejas, pero ahora han vuelto al Pastor y Guardiánde sus almas.

Salmo 74

Masquil de Asaf.
1Oh Dios, ¿por qué nos has rechazado para siempre?
¿Por qué se enciende Tu ira contra las ovejas de Tu prado?
2Acuérdate de Tu congregación, la que adquiriste desde los tiempos antiguos,
La que redimiste para que fuera la tribu de Tu heredad,
Y de este monte Sión donde has habitado.
3Dirige Tus pasos hacia las ruinas eternas;
Todo lo que hay en el santuario lo ha dañado el enemigo.
4Tus adversarios han rugido en medio de Tu lugar de reunión;
Han puesto sus estandartes por señales.
5Parece como si alguien hubiera levantado
El hacha en espeso bosque.
6Y ahora, toda su obra de talla
Hacen pedazos con hachas y martillos.
7Han quemado Tu santuario hasta los cimientos;
Han profanado la morada de Tu nombre.
8Dijeron en su corazón: «Arrasémoslos por completo».
Han quemado todos los santuarios de Dios en la tierra.
9No vemos nuestras señales;
Ya no queda profeta,
Ni hay entre nosotros quien sepa hasta cuándo.
10¿Hasta cuándo, oh Dios, blasfemará el adversario?
¿Despreciará el enemigo Tu nombre para siempre?
11¿Por qué retiras Tu mano, Tu diestra?
¡Sácala de dentro de Tu seno, destrúyelos!
12¶Con todo, Dios es mi rey desde la antigüedad,
El que hace obras de salvación en medio de la tierra.
13Tú dividiste el mar con Tu poder;
Quebraste las cabezas de los monstruos en las aguas.
14Tú aplastaste las cabezas de Leviatán;
Lo diste por comida a los moradores del desierto.
15Tú abriste fuentes y torrentes;
Tú secaste ríos inagotables.
16Tuyo es el día, Tuya es también la noche;
Tú has preparado la lumbrera y el sol.
17Tú has establecido todos los términos de la tierra;
Tú has hecho el verano y el invierno.
18¶Acuérdate de esto, Señor: que el enemigo ha blasfemado,
Y que un pueblo insensato ha despreciado Tu nombre.
19No entregues a las fieras el alma de Tu tórtola;
No olvides para siempre la vida de Tus afligidos.
20Mira el pacto, Señor,
Porque los lugares tenebrosos de la tierra están llenos de moradas de violencia.
21No vuelva avergonzado el oprimido;
Alaben Tu nombre el afligido y el necesitado.
22¶Levántate, oh Dios, defiende Tu causa;
Acuérdate de cómo el necio te injuria todo el día.
23No te olvides del vocerío de Tus adversarios,
Del tumulto de los que se levantan contra Ti, que sube continuamente.

Proverbios 7

1Hijo mío, guarda mis palabras
Y atesora mis mandamientos contigo.
2Guarda mis mandamientos y vivirás,
Y mi enseñanza como la niña de tus ojos.
3Átalos a tus dedos,
Escríbelos en la tabla de tu corazón.
4Di a la sabiduría: «Tú eres mi hermana»,
Y llama a la inteligencia tu mejor amiga,
5Para que te guarden de la mujer extraña,
De la desconocida que lisonjea con sus palabras.
6¶Porque desde la ventana de mi casa
Miraba por la celosía,
7Y vi entre los simples,
Distinguí entre los muchachos
A un joven falto de juicio,
8Pasando por la calle, cerca de su esquina;
Iba camino de su casa,
9Al atardecer, al anochecer,
En medio de la noche y la oscuridad.
10Entonces una mujer le sale al encuentro,
Vestida como ramera y astuta de corazón.
11Es alborotadora y rebelde,
Sus pies no permanecen en casa;
12 Está ya en las calles, ya en las plazas,
Y acecha por todas las esquinas.
13Así que ella lo agarra y lo besa,
Y descarada le dice:
14«Tenía que ofrecer ofrendas de paz,
Y hoy he cumplido mis votos;
15Por eso he salido a encontrarte,
Buscando tu rostro con ansiedad, y te he hallado.
16-»He tendido mi lecho con colchas,
Con linos de Egipto en colores.
17-»He rociado mi cama
Con mirra, áloes y canela.
18-»Ven, embriaguémonos de amor hasta la mañana,
Deleitémonos con caricias.
19-»Porque mi marido no está en casa,
Se ha ido a un largo viaje;
20Se ha llevado en la mano la bolsa del dinero,
Volverá a casa para la luna llena».
21Con sus palabras persuasivas lo atrae,
Lo seduce con sus labios lisonjeros.
22Al instante la sigue
Como va el buey al matadero,
O como uno en grillos al castigo de un necio,
23Hasta que una flecha le traspasa el hígado;
Como el ave que se precipita en la trampa,
Y no sabe que esto le costará la vida.
24¶Ahora pues, hijos míos, escúchenme,
Y presten atención a las palabras de mi boca.
25No se desvíe tu corazón hacia sus caminos,
No te extravíes en sus sendas.
26Porque muchas son las víctimas derribadas por ella,
Y numerosos los que ha matado.
27Su casa es el camino al Seol,
Que desciende a las cámaras de la muerte.

Nueva Biblia de las Américas (NBLA) © The Lockman Foundation — cortesía de YouVersion.

EN PAUSAEl Admirable