DEVOCIONAL

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Día 226 de 365 · 14 de agosto

TAMAÑO

Job 15

1Entonces Elifaz, el temanita respondió:
2«¿Debe responder un sabio con hueca sabiduría
Y llenarse de viento del este?
3-»¿Debe argumentar con razones inútiles
O con palabras sin provecho?
4-»Ciertamente, tú rechazas la reverencia,
E impides la meditación delante de Dios.
5-»Porque tu culpa enseña a tu boca,
Y escoges el lenguaje de los astutos.
6-»Tu propia boca te condena, y no yo,
Y tus propios labios testifican contra ti.
7¶»¿Fuiste tú el primer hombre en nacer,
O fuiste dado a luz antes que las colinas?
8-»¿Oyes tú el secreto de Dios,
Y retienes para ti la sabiduría?
9-»¿Qué sabes tú que nosotros no sepamos?
¿Qué entiendes tú que nosotros no entendamos?
10-»También entre nosotros hay canosos y ancianos
De más edad que tu padre.
11-»¿Te parecen poco los consuelos de Dios,
Y la palabra hablada a ti con dulzura?
12-»¿Por qué te arrebata el corazón,
Y por qué centellean tus ojos,
13Para volver tu espíritu contra Dios
Y dejar salir de tu boca tales palabras?
14-»¿Qué es el hombre para que sea puro,
O el nacido de mujer para que sea justo?
15-»Si Dios no confía en Sus santos,
Y ni los cielos son puros ante Sus ojos;
16¡Cuánto menos el hombre, un ser abominable y corrompido,
Que bebe la iniquidad como agua!
17¶»Yo te mostraré, escúchame,
Y te contaré lo que he visto;
18Lo que los sabios han dado a conocer,
Sin ocultar nada de sus padres;
19A ellos solos se les dio la tierra,
Y ningún extranjero pasó entre ellos.
20-»Todos sus días el impío se retuerce de dolor,
Y contados están los años reservados para el tirano.
21-»Ruidos de espanto hay en sus oídos,
Mientras está en paz, el destructor viene sobre él.
22-»Él no cree que volverá de las tinieblas,
Y que está destinado para la espada.
23-»Vaga en busca de pan, diciendo: “¿Dónde está?”.
Sabe que es inminente el día de las tinieblas.
24-»La ansiedad y la angustia lo aterran,
Lo dominan como rey dispuesto para el ataque;
25Porque él ha extendido su mano contra Dios,
Y se porta con soberbia contra el Todopoderoso.
26-»Corre contra Él con cuello erguido,
Con su escudo macizo;
27Porque ha cubierto su rostro con su gordura,
Se le han hecho pliegues de grasa sobre la cintura,
28Y ha vivido en ciudades desoladas,
En casas inhabitables,
Destinadas a convertirse en ruinas.
29-»No se enriquecerá, ni sus bienes perdurarán,
Ni su espiga se inclinará a tierra.
30-»No escapará de las tinieblas,
Secará la llama sus renuevos,
Y por el soplo de Su boca desaparecerá.
31-»Que no confíe en la vanidad, engañándose a sí mismo,
Pues vanidad será su recompensa.
32-»Antes de su tiempo se cumplirá,
Y la hoja de su palmera no reverdecerá.
33-»Dejará caer sus uvas verdes como la vid,
Y como el olivo dejará caer su flor.
34-»Porque estéril es la compañía de los impíos,
Y el fuego consume las tiendas del corrupto.
35-»Conciben malicia, dan a luz iniquidad,
Y en su mentetraman engaño».

Job 16

1Respondió entonces Job:
2«He oído muchas cosas como estas;
Consoladores molestos son todos ustedes.
3-»¿No hay fin a las palabras vacías?
¿O qué te provoca para que así respondas?
4-»Yo también hablaría como ustedes,
Si yo estuviera en su lugar.
Podría recopilar palabras contra ustedes,
Y mover ante ustedes la cabeza.
5-»Les podría alentar con mi boca,
Y el consuelo de mis labios podría aliviar su dolor.
6¶»Si hablo, mi dolor no disminuye,
Y si callo, no se aparta de mí.
7-»Pero ahora Él me ha agobiado;
Tú has asolado toda mi compañía,
8Y me has llenado de arrugas
Que en testigo se han convertido;
Mi flacura se levanta contra mí,
Testifica en mi cara.
9-»Su ira me ha despedazado y me ha perseguido,
Contra mí Él ha rechinado los dientes;
Mi adversario aguza los ojos contra mí.
10-»Han abierto contra mí su boca,
Con injurias me han abofeteado;
A una se han juntado contra mí.
11-»Dios me entrega a los impíos,
Y me echa en manos de los malvados.
12-»Estaba yo tranquilo, y Él me sacudió,
Me agarró por la nuca y me hizo pedazos;
También me hizo Su blanco.
13-»Me rodean Sus flechas,
Parte mis riñones sin compasión,
Derrama por tierra mi hiel.
14-»Abre en mí brecha tras brecha;
Me ataca como un guerrero.
15-»Sobre mi piel he cosido cilicio,
Y he hundido en el polvo mi poder.
16-»Mi rostro está enrojecido por el llanto,
Y cubren mis párpados densa oscuridad,
17Aunque no hay violencia en mis manos,
Y es pura mi oración.
18¶»¡Oh tierra, no cubras mi sangre,
Y no deje de haber lugar para mi clamor!
19-»Aun ahora mi testigo está en el cielo,
Y mi defensor está en las alturas.
20-»Mis amigos son mis escarnecedores;
Mis ojos lloran a Dios.
21-»¡Ah, si un hombre pudiera discutir con Dios
Como un hombre con su vecino!
22-»Pues cuando hayan pasado unos pocos años
Me iré por el camino sin regreso.

1 Pedro 4

1Por tanto, puesto que Cristo ha padecido en la carne, ármense también ustedes con el mismo propósito, pues quien ha padecido en la carne ha terminado con el pecado, 2para vivir el tiempo que le queda en la carne, ya no para las pasiones humanas, sino para la voluntad de Dios. 3Porque el tiempo ya pasado les es suficiente para haber hecho lo que agrada a los gentiles, habiendo andado en sensualidad, lujurias, borracheras, orgías, embriagueces, y abominables idolatrías.
4Y en todo esto, se sorprenden de que ustedes no corren con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y los insultan. 5Pero ellos darán cuenta a Aquel que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos. 6Porque con este fin fue predicado el evangelio aun a los muertos, para que aunque sean juzgados en la carne como hombres, vivan en el espíritu conforme a la voluntad de Dios.
7Pero el fin de todas las cosas se acerca. Sean pues ustedes prudentes y de espíritu sobrio para la oración. 8Sobre todo, sean fervientes en su amor los unos por los otros, pues el amor cubre multitud de pecados. 9Sean hospitalarios los unos para con los otros, sin murmuraciones.
10Según cada uno ha recibido un don especial, úselo sirviéndose los unos a los otros como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. 11El que habla, que hable conforme a las palabras de Dios; el que sirve, que lo haga por la fortaleza que Dios da, para que en todo Dios sea glorificado mediante Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. Amén.
12Amados, no se sorprendan del fuego de prueba que en medio de ustedes ha venido para probarlos, como si alguna cosa extraña les estuviera aconteciendo. 13Antes bien, en la medida en que comparten los padecimientos de Cristo, regocíjense, para que también en la revelación de Su gloria se regocijen con gran alegría. 14Si ustedes son insultados por el nombre de Cristo, dichosos son, pues el Espíritu de gloria y de Dios reposa sobre ustedes. Ciertamente, por ellos Él es blasfemado, pero por ustedes es glorificado. 15Que de ninguna manera sufra alguien de ustedes como asesino, o ladrón, o malhechor, o por entrometido. 16Pero si alguien sufre como cristiano, que no se avergüence, sino que como tal glorifique a Dios.
17Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios. Y si comienza por nosotros primero, ¿cuál será el fin de los que no obedecen al evangelio de Dios? 18Y si el justo con dificultad se salva, ¿qué será del impío y del pecador? 19Así que los que sufren conforme a la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, haciendo el bien.

Salmo 76

Para el director del coro; con instrumentos de cuerdas. Salmo de Asaf. Cántico.
1Dios es conocido en Judá;
Grande es Su nombre en Israel.
2En Salem está Su tabernáculo,
Y en Sión Su morada.
3Allí quebró las flechas encendidas del arco,
El escudo, la espada y las armas de guerra. (Selah)
4¶Resplandeciente eres,
Más majestuoso que los montes de caza.
5Fueron despojados los fuertes de corazón;
Durmieron su sueño,
Y ninguno de los guerreros pudo usar sus manos.
6A Tu reprensión, oh Dios de Jacob,
Jinete y caballo cayeron en profundo sueño.
7Tú, solo Tú, has de ser temido;
¿Y quién podrá estar en pie en Tu presencia en el momento de Tu ira?
8¶Hiciste oír juicio desde los cielos;
Temió la tierra y enmudeció
9Cuando Dios se levantó para juzgar,
Para salvar a todos los humildes de la tierra. (Selah)
10Pues el furor del hombre te alabará;
Con un residuo de furor te ceñirás.
11¶Hagan votos ustedes al Señor su Dios, y cúmplanlos;
Todos los que están alrededor de Él traigan presentes al que debe ser temido.
12Él cortará el espíritu de los príncipes;
Temido es por los reyes de la tierra.

Proverbios 9

1La sabiduría ha edificado su casa,
Ha labrado sus siete columnas;
2Ha preparado su alimento, ha mezclado su vino,
Ha puesto también su mesa;
3Ha enviado a sus doncellas, y clama
Desde los lugares más altos de la ciudad:
4«El que sea simple que entre aquí».
Al falto de entendimiento le dice:
5«Ven, come de mi pan,
Y bebe del vino que he mezclado.
6-»Abandona la necedad y vivirás;
Anda por el camino del entendimiento».
7¶El que instruye al insolente, atrae sobre sí deshonra,
Y el que reprende al impío recibe insultos.
8No reprendas al insolente, para que no te aborrezca;
Reprende al sabio, y te amará.
9Da instrucción al sabio, y será aún más sabio,
Enseña al justo, y aumentará su saber.
10El principio de la sabiduría es el temor del Señor,
Y el conocimiento del Santo es inteligencia.
11Pues por mí se multiplicarán tus días,
Y años de vida te serán añadidos.
12Si eres sabio, eres sabio para provecho tuyo,
Y si escarneces, tú solo lo sufrirás.
13¶La mujer insensata es alborotadora,
Es simple y no sabe nada.
14Se sienta a la puerta de su casa,
En un asiento, en los lugares altos de la ciudad,
15Llamando a los que pasan,
A los que van derechos por sus sendas:
16«El que sea simple, que entre aquí».
Y al falto de entendimiento, le dice:
17«Dulces son las aguas hurtadas,
Y el pan comido en secreto es sabroso».
18Pero él no sabe que allí están los muertos,
Quesus invitados están en las profundidades del Seol.

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