DEVOCIONAL

Lee la Biblia en un año.

Día 234 de 365 · 22 de agosto

TAMAÑO

Job 31

1»Hice un pacto con mis ojos,
¿Cómo podía entonces mirar a una virgen?
2-»¿Y cuál es la porción de Dios desde arriba,
O la heredad del Todopoderoso desde las alturas?
3-»¿No es la calamidad para el injusto,
Y el infortunio para los que obran iniquidad?
4-»¿No ve Él mis caminos,
Y cuenta todos mis pasos?
5¶»Si he caminado con la mentira,
Y si mi pie se ha apresurado tras el engaño,
6Que Él me pese en balanzas de justicia,
Y que Dios conozca mi integridad.
7-»Si mi paso se ha apartado del camino,
Si mi corazón se ha ido tras mis ojos,
Y si alguna mancha se ha pegado en mis manos,
8Que yo siembre y otro coma,
Y sean arrancadas mis cosechas.
9¶»Si mi corazón fue seducido por mujer,
O he estado al acecho a la puerta de mi prójimo,
10Que muela para otro mi mujer,
Y otros se encorven sobre ella.
11-»Porque eso sería una terrible ofensa,
Y una iniquidad castigada por los jueces;
12Porque sería fuego que consume hasta el Abadón,
Y arrancaría toda mi ganancia.
13¶»Si he negado el derecho de mi siervo o de mi sierva
Cuando presentaron queja contra mí,
14¿Qué haré cuando Dios se levante?
Y cuando Él me pida cuentas, ¿qué le responderé?
15-»¿Acaso Aquel que me hizo en el seno materno, no lo hizo también a él?
¿No fue uno mismo el que nos formó en la matriz?
16¶»Si he impedido a los pobres su deseo,
O he hecho desfallecer los ojos de la viuda,
17O si he comido mi bocado solo,
Y el huérfano no ha comido de él
18(Aunque desde mi juventud él creció conmigo como con un padre,
Y a la viuda la guié desde mi infancia);
19Si he visto a alguien perecer por falta de ropa,
Y sin abrigo al necesitado,
20Si su corazón no me ha expresado gratitud,
Pues se ha calentado con el vellón de mis ovejas;
21Si he alzado contra el huérfano mi mano,
Porque vi que yo tenía apoyo en la puerta,
22Que mi hombro se caiga de la coyuntura,
Y mi brazo se quiebre en el codo.
23-»Porque el castigo de Dios es terror para mí,
Y ante Su majestad nada puedo hacer.
24¶»Si he puesto en el oro mi confianza,
Y he dicho al oro fino: “Tú eres mi seguridad”;
25Si me he alegrado porque mi riqueza era grande,
Y porque mi mano había adquirido mucho;
26Si he mirado al sol cuando brillaba,
O a la luna marchando en esplendor,
27Y fue mi corazón seducido en secreto,
Y mi mano tiró un beso de mi boca,
28Eso también hubiera sido iniquidad que merecía juicio,
Porque habría negado al Dios de lo alto.
29¶»¿Acaso me he alegrado en la destrucción de mi enemigo,
O me he regocijado cuando el mal le sobrevino?
30-»No, no he permitido que mi boca peque
Pidiendo su vida en una maldición.
31-»¿Acaso no han dicho los hombres de mi tienda:
“¿Quién puede hallar a alguien que no se haya saciado con su carne?”.
32-»El extranjero no pasa la noche afuera,
Porque al viajero he abierto mis puertas.
33-»¿Acaso he cubierto mis transgresiones como Adán,
Ocultando en mi seno mi iniquidad,
34Porque temí a la gran multitud,
O el desprecio de las familias me aterró,
Y guardé silencio y no salí de mi puerta?
35-»¡Quién me diera que alguien me oyera!
Aquí está mi firma.
¡Que me responda el Todopoderoso!
Y la acusación que ha escrito mi adversario,
36Ciertamente yo la llevaría sobre mi hombro,
Y me la pondría como una corona.
37-»Del número de mis pasos yo le daría cuenta,
Como a un príncipe me acercaría a Él.
38¶»Si mi tierra clama contra mí,
Y sus surcos lloran juntos;
39Si he comido su fruto sin dinero,
O si he causado que sus dueños pierdan sus vidas,
40¡Que en lugar de trigo crezcan cardos,
Y en lugar de cebada, hierba maloliente!».
Aquíterminan las palabras de Job.

Job 32

1Entonces estos tres hombres dejaron de responder a Job porque él era justo a sus propios ojos. 2Pero se encendió la ira de Eliú, hijo de Baraquel el buzita, de la familia de Ram. Se encendió su ira contra Job porque se justificaba delante de Dios. 3Su ira se encendió también contra sus tres amigos porque no habían hallado respuesta, y sin embargo habían condenado a Job. 4Eliú había esperado para hablar a Job porque los otros eran de más edad que él. 5Pero cuando vio Eliú que no había respuesta en la boca de los tres hombres, se encendió su ira. 6Y respondió Eliú, hijo de Baraquel el buzita, y dijo:
«Yo soy joven, y ustedes ancianos;
Por eso tenía timidez y me atemorizaba declararles lo que pienso.
7-»Yo pensé que los días hablarían,
Y los muchos años enseñarían sabiduría.
8-»Pero hay un espíritu en el hombre,
Y el soplo del Todopoderoso le da entendimiento.
9-»Los de muchos años quizá no sean sabios,
Ni los ancianos entiendan justicia.
10-»Por eso digo: “Escúchenme,
También yo declararé lo que pienso”.
11¶»Yo esperé sus palabras,
Escuché sus argumentos,
Mientras buscaban qué decir;
12Les presté además mucha atención.
Pero no hubo ninguno que pudiera contradecir a Job,
Ninguno de ustedes que respondiera a sus palabras.
13-»No digan:
“Hemos hallado sabiduría;
Dios lo derrotará, no el hombre”.
14-»Pero él no ha dirigido sus palabras contra mí,
Ni yo le responderé con los argumentos de ustedes.
15¶»Están desconcertados, ya no responden;
Les han faltado las palabras.
16-»¿Y he de esperar porque no hablan,
Porque se detienen y ya no responden?
17-»Yo también responderé mi parte,
Yo también declararé lo que pienso.
18-»Porque estoy lleno de palabras;
Dentro de mí el espíritu me constriñe.
19-»Mi vientre es como vino sin respiradero,
Está a punto de reventar como odres nuevos.
20-»Déjenme hablar para que encuentre alivio,
Déjenme abrir los labios y responder.
21-»Que no haga yo acepción de persona,
Ni use lisonja con nadie.
22-»Porque no sé lisonjear,
De otra manerami Hacedor me llevaría pronto.

1 Juan 4

1Amados, no crean a todo espíritu, sino prueben los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo. 2En esto ustedes conocen el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios. 3Y todo espíritu que no confiesa a Jesús, no es de Dios, y este es el espíritu del anticristo, del cual ustedes han oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.
4Hijos míos, ustedes son de Dios y han vencido a los falsos profetas, porque mayor es Aquel que está en ustedes que el que está en el mundo. 5Ellos son del mundo; por eso hablan de parte del mundo, y el mundo los oye. 6Nosotros somos de Dios. El que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de la verdad y el espíritu del error.
7Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios, y todo el que ama es nacido de Dios y conoce a Dios. 8El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. 9En esto se manifestó el amor de Dios en nosotros: en que Dios ha enviado a Su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de Él. 10En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como propiciación por nuestros pecados. 11Amados, si Dios así nos amó, también nosotros debemos amarnos unos a otros.
12A Dios nunca lo ha visto nadie. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y Su amor se perfecciona en nosotros. 13En esto sabemos que permanecemos en Él y Él en nosotros: en que nos ha dado de Su Espíritu. 14Y nosotros hemos visto y damos testimonio de que el Padre envió al Hijo para ser el Salvador del mundo. 15Todo aquel que confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él y él en Dios. 16Y nosotros hemos llegado a conocer y hemos creído el amor que Dios tiene para nosotros. Dios es amor, y el que permanece en amor permanece en Dios y Dios permanece en él. 17En esto se perfecciona el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio, pues como Él es, así somos también nosotros en este mundo.
18En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor involucra castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amor. 19Nosotros amamos porque Él nos amó primero. 20Si alguien dice: «Yo amo a Dios», pero aborrece a su hermano, es un mentiroso. Porque el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios a quien no ha visto. 21Y este mandamiento tenemos de Él: que el que ama a Dios, ame también a su hermano.

Salmo 84

Para el director del coro; sobre Gitit. Salmo de los hijos de Coré.
1¡Cuán preciosas son Tus moradas,
Oh Señor de los ejércitos!
2Anhela mi alma, y aun desea con ansias los atrios del Señor;
Mi corazón y mi carne cantan con gozo al Dios vivo.
3Aun el gorrión ha hallado casa,
Y la golondrina nido para sí donde poner sus polluelos:
¡Tus altares, oh Señor de los ejércitos,
Rey mío y Dios mío!
4¡Cuán bienaventurados son los que moran en Tu casa!
Continuamente te alaban. (Selah)
5¶¡Cuán bienaventurado es el hombre cuyo poder está en Ti,
En cuyo corazón están los caminos a Sión!
6Pasando por el valle de Baca lo convierten en manantial,
También las lluvias tempranas lo cubren de bendiciones.
7Van de poder en poder,
Cada uno de ellos comparece ante Dios en Sión.
8¶¡Oh Señor, Dios de los ejércitos, oye mi oración;
Escucha, oh Dios de Jacob! (Selah)
9Mira, oh Dios, escudo nuestro,
Y contempla el rostro de Tu ungido.
10Porque mejor es un día en Tus atrios que mil fuera de ellos.
Prefiero estar en el umbral de la casa de mi Dios
Que morar en las tiendas de impiedad.
11Porque sol y escudo es el Señor Dios;
Gracia y gloria da el Señor;
Nada bueno niega a los que andan en integridad.
12Oh Señor de los ejércitos,
¡Cuán bienaventurado es el hombre que en Ti confía!

Proverbios 17

1Mejor es un bocado seco y con él tranquilidad,
Que una casa llena de banquetes con discordia.
2El siervo prudente prevalecerá sobre el hijo sin honra,
Y con los hermanos participará de la herencia.
3El crisol es para la plata y el horno para el oro,
Pero el Señor prueba los corazones.
4El malhechor escucha a los labios perversos;
El mentiroso presta atención a la lengua detractora.
5El que se burla del pobre afrenta a su Hacedor;
El que se regocija de la desgracia no quedará sin castigo.
6Corona de los ancianos son los nietos,
Y la gloria de los hijos son sus padres.
7No convienen al necio las palabras elocuentes,
Mucho menos al príncipe los labios mentirosos.
8Talismán es el soborno a los ojos de su dueño;
Dondequiera que se vuelva, prospera.
9El que cubre una falta busca afecto,
Pero el que repite el asunto separa a los mejores amigos.
10La reprensión penetra más en el que tiene entendimiento
Que cien azotes en el necio.
11El rebelde solo busca el mal,
Y un cruel mensajero se enviará contra él.
12Mejor es encontrarse con una osa privada de sus cachorros,
Que con un necio en su necedad.
13Al que devuelve mal por bien,
El mal no se apartará de su casa.
14El comienzo del pleito es como el soltar de las aguas;
Deja, pues, la riña antes de que empiece.
15El que justifica al impío y el que condena al justo,
Ambos son igualmente abominación al Señor.
16¿De qué sirve el precio en la mano del necio para comprar sabiduría
Cuando no tiene entendimiento?
17En todo tiempo ama el amigo,
Y el hermano nace para tiempo de angustia.
18El hombre falto de entendimiento se compromete,
Y sale fiador a favor de su prójimo.
19El que ama la transgresión, ama el pleito;
El que alza su puerta, busca la destrucción.
20El de corazón perverso nunca encuentra el bien,
Y el de lengua pervertida cae en el mal.
21El que engendra un necio, para su tristeza lo engendra,
Y el padre del necio no tiene alegría.
22El corazón alegre es buena medicina,
Pero el espíritu quebrantado seca los huesos.
23El impío recibe soborno bajo el manto
Para pervertir las sendas del derecho.
24En presencia del que tiene entendimiento está la sabiduría,
Pero los ojos del necio están en los extremos de la tierra.
25El hijo necio es pesadumbre de su padre
Y amargura para la que lo dio a luz.
26Ciertamente no es bueno multar al justo,
Ni golpear a los nobles por su rectitud.
27El que retiene sus palabras tiene conocimiento,
Y el de espíritu sereno es hombre entendido.
28Aun el necio, cuando calla, es tenido por sabio,
Cuando cierra los labios, porprudente.

Nueva Biblia de las Américas (NBLA) © The Lockman Foundation — cortesía de YouVersion.

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