DEVOCIONAL

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Día 236 de 365 · 24 de agosto

TAMAÑO

Job 35

1Continuó Eliú, y dijo:
2«¿Piensas que esto es justo?
Dices: “Mi justicia es más que la de Dios”.
3-»Porque dices: “¿Qué ventaja será para Ti?
¿Qué ganaré yo por no haber pecado?”.
4-»Yo te daré razones,
Y a tus amigos contigo.
5-»Mira a los cielos y ve,
Contempla las nubes, son más altas que tú.
6-»Si has pecado, ¿qué logras tú contra Él?
Y si tus transgresiones son muchas, ¿qué le haces?
7-»Si eres justo, ¿qué le das,
O qué recibe Él de tu mano?
8-»Tu maldad es para un hombre como tú,
Y tu justicia para un hijo de hombre.
9¶»A causa de la multitud de opresiones claman los hombres;
Gritan a causa del brazo de los poderosos.
10-»Pero ninguno dice: “¿Dónde está Dios mi Hacedor,
Que inspira cánticos en la noche,
11Que nos enseña más que a las bestias de la tierra,
Y nos hace más sabios que las aves de los cielos?”.
12-»Allí claman, pero Él no responde
A causa del orgullo de los malos.
13-»Ciertamente el clamor vano no escuchará Dios,
El Todopoderoso no lo tomará en cuenta.
14-»Cuánto menos cuando dices que no lo contemplas,
Que la causa está delante de Él, y tienes que esperarlo.
15-»Y ahora, porque Él no ha castigado con Su ira,
Ni se ha fijado bien en la transgresión,
16Job abre vanamente su boca,
Multiplica palabras sin sabiduría».

Job 36

1Entonces continuó Eliú, y dijo:
2«Espérame un poco, y te mostraré
Que todavía hay más que decir en favor de Dios.
3-»Traeré mi conocimiento desde lejos,
Y atribuiré justicia a mi Hacedor.
4-»Porque en verdad no son falsas mis palabras;
Uno perfecto en conocimiento está contigo.
5-»Dios es poderoso pero no desprecia a nadie,
Es poderoso en la fuerza del entendimiento.
6-»No mantiene vivo al impío,
Pero da justicia al afligido.
7-»No aparta Sus ojos de los justos,
Y con los reyes sobre el trono
Los ha sentado para siempre, y son ensalzados.
8-»Y si están aprisionados con cadenas,
Si son atrapados en las cuerdas de aflicción,
9Entonces les muestra su obra
Y sus transgresiones, porque ellos se han engrandecido.
10-»Él abre sus oídos para la instrucción,
Y ordena que se vuelvan del mal.
11-»Si escuchan y le sirven,
Acabarán sus días en prosperidad
Y sus años en delicias.
12-»Pero si no escuchan, perecerán a espada,
Y morirán sin conocimiento.
13-»Pero los impíos de corazón acumulan la ira;
No claman pidiendo ayuda cuando Él los ata.
14-»Mueren en su juventud,
Y su vida perece entre los sodomitas de cultos paganos.
15-»Él libra al afligido en medio de su aflicción,
Y abre su oído en tiempos de opresión.
16-»Entonces, en verdad, Él te atrajo de la boca de la angustia,
A un lugar espacioso, sin limitaciones, en lugar de aquella;
Y lo que se puso sobre tu mesa estaba lleno de grasa.
17¶»Pero tú estabas lleno de juicio sobre el malvado;
El juicio y la justicia se apoderan de ti.
18Ten cuidado, no sea que el furor te seduzca a burlarte;
No dejes que la grandeza del rescate te extravíe.
19-»¿Te protegerán tus riquezas de la angustia,
O todas las fuerzas de tu poder?
20-»No anheles la noche,
Cuando los pueblos desaparecen de su lugar.
21-»Ten cuidado, no te inclines al mal;
Pues has preferido este a la aflicción.
22-»Dios es exaltado en Su poder,
¿Quién es maestro como Él?
23-»¿Quién le ha señalado Su camino,
Y quién le ha dicho: “Has hecho mal”?
24¶»Recuerda que debes ensalzar Su obra,
La cual han cantado los hombres.
25-»Todos los hombres la han visto;
El hombre la contempla desde lejos.
26-»Dios es exaltado, y no lo conocemos;
El número de Sus años es inescrutable.
27-»Porque Él atrae las gotas de agua,
Y ellas, del vapor, destilan lluvia,
28Que derraman las nubes,
Y en abundancia gotean sobre el hombre.
29-»¿Puede alguien comprender la extensión de las nubes,
O el tronar de Su pabellón?
30-»Él extiende Su relámpago en derredor suyo,
Y cubre los abismos del mar.
31-»Pues por estos medios Él juzga a los pueblos,
Y da alimento en abundancia.
32-»Él cubre Sus manos con el relámpago,
Y le ordena dar en el blanco.
33-»Su trueno anuncia Su presencia;
También el ganado, respecto a lo que se levanta.

2 Juan 1

1El anciano a la señora escogida y a sus hijos, a quienes amo en verdad, y no solo yo, sino también todos los que conocen la verdad, 2a causa de la verdad que permanece en nosotros y que estará con nosotros para siempre: 3La gracia, la misericordia, y la paz estarán con nosotros, de Dios el Padre y de Jesucristo, Hijo del Padre, en verdad y amor.
4Mucho me alegré al encontrar algunos de tus hijos andando en la verdad, tal como hemos recibido mandamiento del Padre. 5Ahora te ruego, señora, no como escribiéndote un nuevo mandamiento, sino el que hemos tenido desde el principio, que nos amemos unos a otros. 6Y este es el amor: que andemos conforme a Sus mandamientos. Este es el mandamiento tal como lo han oído desde el principio, para que ustedes anden en él. 7Pues muchos engañadores han salido al mundo que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Ese es el engañador y el anticristo.
8Tengan ustedes cuidado para que no pierdan lo que hemos logrado, sino que reciban abundante recompensa. 9Todo el que se desvía y no permanece en la enseñanza de Cristo, no tiene a Dios. El que permanece en la enseñanza tiene tanto al Padre como al Hijo. 10Si alguien viene a ustedes y no trae esta enseñanza, no lo reciban en casa, ni lo saluden, 11pues el que lo saluda participa en sus malas obras.
12Aunque tengo muchas cosas que escribirles, no quiero hacerlo con papel y tinta, sino que espero ir a verlos y hablar con ustedes cara a cara, para que su gozo sea completo. 13Te saludan los hijos de tu hermana escogida.

Salmo 86

Oración de David.
1Inclina, oh Señor, Tu oído y respóndeme,
Porque estoy afligido y necesitado.
2Guarda mi alma, pues soy piadoso;
Tú eres mi Dios; salva a Tu siervo que en Ti confía.
3Ten piedad de mí, oh Señor,
Porque a Ti clamo todo el día.
4Alegra el alma de Tu siervo,
Porque a Ti, oh Señor, elevo mi alma.
5Pues Tú, Señor, eres bueno y perdonador,
Abundante en misericordia para con todos los que te invocan.
6Escucha, oh Señor, mi oración,
Y atiende a la voz de mis súplicas.
7En el día de la angustia te invocaré,
Porque Tú me responderás.
8No hay nadie como Tú entre los dioses, oh Señor,
Ni hay obras como las Tuyas.
9Todas las naciones que Tú has hecho vendrán y adorarán delante de Ti, Señor,
Y glorificarán Tu nombre.
10Porque Tú eres grande y haces maravillas;
Solo Tú eres Dios.
11¶Enséñame, oh Señor, Tu camino;
Andaré en Tu verdad;
Unifica mi corazón para que tema Tu nombre.
12Te daré gracias, Señor mi Dios, con todo mi corazón,
Y glorificaré Tu nombre para siempre.
13Porque grande es Tu misericordia para conmigo,
Y has librado mi alma de las profundidades del Seol.
14¶Oh Dios, los arrogantes se han levantado contra mí,
Y una banda de violentos ha buscado mi vida,
Y no te han tenido en cuenta.
15Pero Tú, Señor, eres un Dios compasivo y lleno de piedad,
Lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad.
16Vuélvete hacia mí, y tenme piedad;
Da Tu poder a Tu siervo,
Y salva al hijo de Tu sierva.
17Muéstrame una señal de bondad,
Para que la vean los que me aborrecen y se avergüencen,
Porque Tú, oh Señor, me has ayudado y consolado.

Proverbios 19

1Mejor es el pobre que anda en su integridad
Que el de labios perversos y necio.
2Tampoco es bueno para una persona carecer de conocimiento,
Y el que se apresura con los pies peca.
3La insensatez del hombre pervierte su camino,
Y su corazón se irrita contra el Señor.
4La riqueza añade muchos amigos,
Pero el pobre es separado de su amigo.
5El testigo falso no quedará sin castigo,
Y el que cuenta mentiras no escapará.
6Muchos buscan el favor del generoso,
Y todo hombre es amigo del que da.
7Todos los hermanos del pobre lo aborrecen,
¡Cuánto más sus amigos se alejarán de él!
Los persigue con palabras, pero ellos se han ido.
8El que adquiere cordura ama su alma;
El que guarda la prudencia hallará el bien.
9El testigo falso no quedará sin castigo,
Y el que cuenta mentiras perecerá.
10Al necio no conviene la vida de lujo;
Mucho menos a un siervo gobernar a los príncipes.
11La discreción del hombre le hace lento para la ira,
Y su gloria es pasar por alto una ofensa.
12Como rugido de león es la ira del rey,
Y su favor como rocío sobre la hierba.
13El hijo necio es ruina de su padre,
Y gotera constante las contiendas de una esposa.
14Casa y riqueza son herencia de los padres,
Pero la mujer prudente viene del Señor.
15La pereza hace caer en profundo sueño,
Y el alma ociosa sufrirá hambre.
16El que guarda el mandamiento guarda su alma,
Pero el que desprecia sus caminos morirá.
17El que se apiada del pobre presta al Señor,
Y Él lo recompensará por su buena obra.
18Disciplina a tu hijo mientras hay esperanza,
Pero no desee tu alma causarle la muerte.
19El hombre de gran ira llevará el castigo,
Porque si tú lo rescatas, tendrás que hacerlo de nuevo.
20Escucha el consejo y acepta la corrección,
Para que seas sabio el resto de tus días.
21Muchos son los planes en el corazón del hombre,
Mas el consejo del Señor permanecerá.
22Lo que es deseable en un hombre es su bondad,
Y es mejor ser pobre que mentiroso.
23El temor del Señor conduce a la vida,
Para poder dormir satisfecho, sin ser tocado por el mal.
24El perezoso mete su mano en el plato,
Y ni aun a su boca la llevará.
25Golpea al insolente y el ingenuo se volverá astuto,
Pero reprende al que tiene inteligencia y ganará en conocimiento.
26El que asalta a su padre y echa fuera a su madre
Es un hijo que trae vergüenza y desgracia.
27Cesa, hijo mío, de escuchar la instrucción,
Y te desviarás de las palabras de sabiduría.
28El testigo perverso se burla de la justicia,
Y la boca de los impíos esparce iniquidad.
29Los juicios están preparados para los insolentes,
Y los azotes para la espalda de los necios.

Nueva Biblia de las Américas (NBLA) © The Lockman Foundation — cortesía de YouVersion.

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