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Día 239 de 365 · 27 de agosto

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Job 41

1 »¿Sacarás tú a Leviatán con anzuelo,
O sujetarás con cuerda su lengua?
2-»¿Pondrás una soga en su nariz,
O perforarás su quijada con gancho?
3-»¿Acaso te hará muchas súplicas,
O te hablará palabras sumisas?
4-»¿Hará un pacto contigo?
¿Lo tomarás como siervo para siempre?
5-»¿Jugarás con él como con un pájaro,
O lo atarás para tus doncellas?
6-»¿Traficarán con él los comerciantes?
¿Lo repartirán entre los mercaderes?
7-»¿Podrás llenar su piel de arpones,
O de lanzas de pescar su cabeza?
8-»Pon tu mano sobre él;
Te acordarás de la batalla y no lo volverás a hacer.
9-»Falsa es tu esperanza;
Con solo verlo serás derribado.
10-»Nadie hay tan audaz que lo despierte;
¿Quién, pues, podrá estar delante de Mí?
11-»¿Quién me ha dado algo para que Yo se lo restituya?
Cuanto existe debajo de todo el cielo es Mío.
12¶»No dejaré de hablar de sus miembros,
Ni de su gran poder, ni de su agraciada figura.
13-»¿Quién lo desnudará de su armadura exterior?
¿Quién penetrará su doble malla?
14-»¿Quién abrirá las puertas de sus fauces?
Alrededor de sus dientes hay terror.
15Sus fuertes escamas son su orgullo,
Cerradas como con apretado sello.
16-»La una está tan cerca de la otra
Que el aire no puede penetrar entre ellas.
17-»Unidas están una a la otra;
Se traban entre sí y no pueden separarse.
18-»Sus estornudos dan destellos de luz,
Y sus ojos son como los párpados del alba.
19-»De su boca salen antorchas,
Chispas de fuego saltan.
20-»De sus narices sale humo,
Como de una olla que hierve sobre juncos encendidos.
21-»Su aliento enciende carbones,
Y una llama sale de su boca.
22-»En su cuello reside el poder,
Y salta el desaliento delante de él.
23-»Unidos están los pliegues de su carne,
Firmes están en él e inconmovibles.
24-»Su corazón es duro como piedra,
Duro como piedra de molino.
25-»Cuando él se levanta, los poderosos tiemblan;
A causa del estruendo quedan confundidos.
26-»La espada que lo alcance no puede prevalecer,
Ni la lanza, el dardo, o la jabalina.
27-»Estima el hierro como paja,
El bronce como madera carcomida.
28-»No lo hace huir la flecha;
En hojarasca se convierten para él las piedras de la honda.
29-»Como hojarasca son estimados los mazos;
Se ríe del blandir de la jabalina.
30-»Por debajo tiene como tiestos puntiagudos;
Se extiende como trillo sobre el lodo.
31-»Hace hervir las profundidades como olla;
Hace el mar como un recipiente de ungüento.
32-»Detrás de sí hace brillar una estela;
Se diría que el abismo es blanca cabellera.
33-»Nada en la tierra es semejante a él,
Que fue hecho sin temer a nada.
34-»Desafía a todo ser altivo;
Él es rey sobre todos los orgullosos».

Job 42

1Entonces Job respondió al Señor:
2«Yo sé que Tú puedes hacer todas las cosas,
Y que ninguno de Tus propósitos puede ser frustrado.
3“¿Quién es este que oculta el consejo sin entendimiento?”.
Por tanto, he declarado lo que no comprendía,
Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no sabía.
4“Escucha ahora, y hablaré;
Te preguntaré y Tú me instruirás”.
5-»He sabido de Ti solo de oídas,
Pero ahora mis ojos te ven.
6-»Por eso me retracto,
Y me arrepiento en polvo y ceniza».
7Después que el Señor habló estas palabras a Job, el Señor dijo a Elifaz el temanita: «Se ha encendido Mi ira contra ti y contra tus dos amigos, porque no han hablado de Mí lo que es recto, como Mi siervo Job. 8Ahora pues, tomen siete novillos y siete carneros, vayan a Mi siervo Job y ofrezcan holocausto por ustedes, y Mi siervo Job orará por ustedes. Porque ciertamente a él atenderé para no hacer con ustedes conforme a su insensatez, porque no han hablado de Mí lo que es recto, como Mi siervo Job». 9Y Elifaz el temanita, y Bildad el suhita y Zofar el naamatita fueron e hicieron tal como el Señor les había dicho; y el Señor aceptó a Job.
10Y el Señor restauró el bienestar de Job cuando este oró por sus amigos; y el Señor aumentó al doble todo lo que Job había poseído. 11Entonces todos sus hermanos y todas sus hermanas y todos los que le habían conocido antes, vinieron a él y comieron con él en su casa; se condolieron de él y lo consolaron por todo el mal que el Señor había traído sobre él. Cada uno le dio una moneda (11.4 gramos) de plata, y cada uno un anillo de oro.
12El Señor bendijo los últimos días de Job más que los primeros; y tuvo 14,000 ovejas, 6,000 camellos, 1,000 yuntas de bueyes y 1,000 asnas. 13Tuvo además siete hijos y tres hijas. 14Llamó a la primera Jemina, a la segunda Cesia y a la tercera Keren Hapuc. 15En toda la tierra no se encontraban mujeres tan hermosas como las hijas de Job. Su padre les dio también herencia entre sus hermanos. 16Después de esto vivió Job 140 años, y vio a sus hijos y a los hijos de sus hijos, hasta cuatro generaciones. 17Y murió Job, anciano y lleno de días.

Apocalipsis 1

1La Revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para mostrar a Sus siervos las cosas que deben suceder pronto. Él la dio a conocer enviándola por medio de Su ángel a Su siervo Juan, 2quien dio testimonio de la palabra de Dios y del testimonio de Jesucristo, y de todo lo que vio. 3Bienaventurado el que lee y los que oyen las palabras de la profecía y guardan las cosas que están escritas en ella, porque el tiempo está cerca.
4Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a ustedes, de parte de Aquel que es y que era y que ha de venir, y de parte de los siete Espíritus que están delante de Su trono, 5y de parte de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama y nos libertó de nuestros pecados con Su sangre, 6e hizo de nosotros un reino, sacerdotes para Dios, Su Padre, a Él sea la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. Amén. 7Él viene con las nubes, y todo ojo lo verá, aun los que lo traspasaron; y todas las tribus de la tierra harán lamentación por Él. Sí. Amén.
8 «Yo soy el Alfa y la Omega », dice el Señor Dios, «el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso».
9Yo, Juan, hermano de ustedes y compañero en la tribulación, en el reino y en la perseverancia en Jesús, me encontraba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús. 10Estaba yo en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz, como sonido de trompeta, 11que decía: «Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea».
12Entonces me volví para ver de quién era la voz que hablaba conmigo, y al volverme, vi siete candelabros de oro. 13En medio de los candelabros, vi a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido con una túnica que le llegaba hasta los pies y ceñido por el pecho con un cinto de oro. 14Su cabeza y Sus cabellos eran blancos como la blanca lana, como la nieve. Sus ojos eran como una llama de fuego. 15Sus pies se parecían al bronce bruñido cuando se le ha hecho refulgir en el horno, y Su voz como el ruido de muchas aguas. 16En Su mano derecha tenía siete estrellas, y de Su boca salía una espada aguda de dos filos. Su rostro era como el sol cuando brilla con toda su fuerza.
17Cuando lo vi, caí como muerto a Sus pies. Y Él puso Su mano derecha sobre mí, diciendo: «No temas, Yo soy el Primero y el Último, 18y el que vive, y estuve muerto. Pero ahora estoy vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte y del Hades. 19Escribe, pues, las cosas que has visto, y las que son, y las que han de suceder después de estas. 20En cuanto al misterio de las siete estrellas que viste en Mi mano derecha y de los siete candelabros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candelabros son las siete iglesias.

Salmo 89

Masquil de Etán el ezraíta.
1Por siempre cantaré de las misericordias del Señor;
Con mi boca daré a conocer Tu fidelidad a todas las generaciones.
2Porque dije: «Para siempre será edificada la misericordia;
En los cielos mismos establecerás Tu fidelidad».
3«Yo he hecho un pacto con Mi escogido,
He jurado a David Mi siervo:
4Estableceré tu descendencia para siempre,
Y edificaré tu trono por todas las generaciones». (Selah)
5¶Los cielos alabarán Tus maravillas, Señor,
Y también Tu fidelidad en la asamblea de los santos.
6Porque, ¿quién en el firmamento se puede comparar al Señor?
¿Quién entre los hijos de los poderosos es como el Señor,
7Dios muy temido en el consejo de los santos,
E imponente sobre todos los que están en Su derredor?
8Oh Señor, Dios de los ejércitos, ¿quién como Tú, poderoso Señor?
Tu fidelidad también te rodea.
9Tú dominas la soberbia del mar;
Cuando sus olas se levantan, Tú las calmas.
10Tú aplastaste a Egipto como a uno herido de muerte;
Esparciste a Tus enemigos con Tu brazo poderoso.
11¶Tuyos son los cielos, Tuya también la tierra;
El mundo y todo lo que en él hay, Tú lo fundaste.
12El norte y el sur, Tú los creaste;
El Tabor y el Hermón aclamarán con gozo a Tu nombre.
13Tú tienes un brazo fuerte;
Tu mano es poderosa, Tu diestra es exaltada.
14La justicia y el derecho son el fundamento de Tu trono;
La misericordia y la verdad van delante de Ti.
15¡Cuán bienaventurado es el pueblo que sabe lo que es la voz de júbilo!
Andan, Señor, a la luz de Tu rostro.
16En Tu nombre se regocijan todo el día,
Y por Tu justicia son enaltecidos.
17Porque Tú eres la gloria de su potencia,
Y por Tu gracia es exaltado nuestro poder.
18Pues del Señor es nuestro escudo,
Y del Santo de Israel nuestro rey.
19¶Una vez hablaste en visión a Tus santos,
Y dijiste: «He ayudado a un poderoso;
He exaltado a uno escogido de entre el pueblo.
20-»He hallado a David Mi siervo;
Lo he ungido con Mi óleo santo,
21Y con él estará siempre Mi mano;
Mi brazo también lo fortalecerá.
22-»No lo engañará el enemigo,
Ni lo afligirá el hijo de maldad,
23-»Sino que Yo aplastaré a sus adversarios delante de él,
Y heriré a los que lo aborrecen.
24-»Con él estarán Mi fidelidad y Mi misericordia,
Y en Mi nombre será exaltado su poder.
25-»Pondré también su mano sobre el mar
Y su diestra sobre los ríos.
26-»Él clamará a Mí: “Mi Padre eres Tú,
Mi Dios y la roca de mi salvación”.
27-»Yo también lo haré Mi primogénito,
El más excelso de los reyes de la tierra.
28-»Para siempre conservaré Mi misericordia hacia él,
Y Mi pacto le será confirmado.
29-»Así estableceré su descendencia para siempre
Y su trono como los días de los cielos.
30¶»Si sus hijos abandonan Mi ley
Y no andan en Mis juicios,
31Si violan Mis estatutos
Y no guardan Mis mandamientos,
32Entonces castigaré con vara su transgresión
Y con azotes su iniquidad.
33-»Pero no quitaré de él Mi misericordia,
Ni obraré falsamente en Mi fidelidad.
34-»No quebrantaré Mi pacto,
Ni cambiaré la palabra de Mis labios.
35-»Una vez he jurado por Mi santidad;
No mentiré a David.
36-»Su descendencia será para siempre,
Y su trono como el sol delante de Mí.
37-»Será establecido para siempre como la luna,
Fiel testigo en el cielo». (Selah)
38¶Pero Tú lo has rechazado y desechado,
Contra Tu ungido te has enfurecido.
39Has despreciado el pacto de Tu siervo;
Has profanado su corona echándola por tierra.
40Has derribado todos sus muros;
Has convertido en ruinas sus fortalezas.
41Todos los que pasan por el camino lo saquean;
Ha venido a ser una afrenta para sus vecinos.
42Tú has exaltado la diestra de sus adversarios;
Has hecho que se regocijen todos sus enemigos.
43Has retirado también el filo de su espada,
Y no le has hecho estar firme en la batalla.
44Has hecho cesar su esplendor,
Y has echado por tierra su trono.
45Has acortado los días de su juventud;
Lo has cubierto de ignominia. (Selah)
46¶¿Hasta cuándo, Señor?
¿Te esconderás para siempre?
¿Arderá como el fuego Tu furor?
47Recuerda cuán breve es mi vida;
¡Con qué propósito vano has creado a todos los hijos de los hombres!
48¿Qué hombre podrá vivir y no ver la muerte?
¿Podrá librar su alma del poder del Seol? (Selah)
49¶¿Dónde están, Señor, Tus misericordias de antes,
Que en Tu fidelidad juraste a David?
50Recuerda, Señor, el oprobio de Tus siervos;
Cómo llevo dentro de mí el oprobio de muchos pueblos,
51Con el cual Tus enemigos, oh Señor, han injuriado,
Con el cual han injuriado los pasos de Tu ungido.
52¶¡Bendito sea el Señor para siempre!
Amén y amén.

Proverbios 22

1Más vale el buen nombre que las muchas riquezas,
Y el favor que la plata y el oro.
2El rico y el pobre tienen un lazo común:
A ambos los hizo el Señor.
3El prudente ve el mal y se esconde,
Pero los simples siguen adelante y son castigados.
4La recompensa de la humildad y el temor del Señor
Son la riqueza, el honor y la vida.
5Espinos y lazos hay en el camino del perverso;
El que cuida su alma se alejará de ellos.
6Instruye al niño en el camino que debe andar,
Y aun cuando sea viejo no se apartará de él.
7El rico domina a los pobres,
Y el deudor es esclavo del acreedor.
8El que siembra iniquidad segará vanidad,
Y la vara de su furor perecerá.
9El generoso será bendito,
Porque da de su pan al pobre.
10Echa fuera al insolente y saldrá la discordia,
Y cesarán también los pleitos y la ignominia.
11El que ama la pureza de corazón
Tiene gracia en sus labios, y el rey es su amigo.
12Los ojos del Señor guardan el conocimiento,
Pero Él confunde las palabras del engañador.
13El perezoso dice: «Hay un león afuera;
Seré muerto en las calles».
14Fosa profunda es la boca de las mujeres extrañas;
El que es maldito del Señor caerá en ella.
15La necedad está ligada al corazón del niño,
Pero la vara de la disciplina lo alejará de ella.
16El que oprime al pobre para engrandecerse,
O da al rico, solo llegará a la pobreza.
17¶Inclina tu oído y oye las palabras de los sabios,
Y aplica tu corazón a mi conocimiento;
18Porque te será agradable si las guardas dentro de ti,
Para que estén listas en tus labios.
19Para que tu confianza esté en el Señor,
Te he instruido hoy a ti también.
20¿No te he escrito cosas excelentes
De consejo y conocimiento,
21Para hacerte saber la certeza de las palabras de verdad
A fin de que respondas correctamente al que te ha enviado?
22¶No robes al pobre, porque es pobre,
Ni aplastes al afligido en la puerta;
23Porque el Señor defenderá su causa
Y quitará la vida de los que los despojan.
24¶No te asocies con el hombre iracundo,
Ni andes con el hombre violento,
25No sea que aprendas sus maneras
Y tiendas lazo para ti mismo.
26¶No estés entre los que dan fianzas,
Entre los que salen de fiadores de préstamos.
27Si no tienes con qué pagar,
¿Por qué han de quitarte la cama de debajo de ti?
28¶No muevas el lindero antiguo
Que pusieron tus padres.
29¶¿Has visto un hombre diestro en su trabajo?
Estará delante de los reyes;
No estará delantede hombres sin importancia.

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