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Día 272 de 365 · 29 de septiembre

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Isaías 45

1Así dice el Señor a Ciro, Su ungido,
A quien he tomado por la diestra,
Para someter ante él naciones,
Y para desatar lomos de reyes,
Para abrir ante él las puertas,
Para que no queden cerradas las entradas:
2«Yo iré delante de ti y allanaré los lugares escabrosos;
Romperé las puertas de bronce y haré pedazos sus barras de hierro.
3-»Te daré los tesoros ocultos,
Y las riquezas de los lugares secretos,
Para que sepas que soy Yo,
El Señor, Dios de Israel, el que te llama por tu nombre.
4-»Por amor a Mi siervo Jacob
Y a Israel Mi escogido,
Te he llamado por tu nombre;
Te he honrado,
Aunque no me conocías.
5-»Yo soy el Señor, y no hay ningún otro;
Fuera de Mí no hay Dios.
Yo te fortaleceré, aunque no me has conocido,
6Para que se sepa que desde el nacimiento del sol hasta donde se pone,
No hay ninguno fuera de Mí.
Yo soy el Señor, y no hay otro.
7-»Yo soy el que forma la luz y crea las tinieblas,
El que causa bienestar y crea calamidades,
Yo, el Señor, es el que hace todo esto.
8¶»Destilen, oh cielos, desde lo alto,
Y derramen justicia las nubes;
Ábrase la tierra y dé fruto la salvación,
Y brote la justicia con ella.
Yo, el Señor, lo he creado.
9¶»¡Ay del que contiende con su Hacedor!
¡El tiesto entre los tiestos de tierra!
¿Dirá el barro al alfarero: “Qué haces”?
¿O tu obra dirá: “Él no tiene manos”?
10-»¡Ay de aquel que diga al padre: “¿Qué engendras?”.
O a la mujer: “¿Qué das a luz?” ».
11¶Así dice el Señor, el Santo de Israel y su Hacedor:
«Pregúntenme acerca de las cosas venideras tocante a Mis hijos,
Y dejarán a Mi cuidado la obra de Mis manos.
12-»Yo hice la tierra y creé al hombre sobre ella.
Yo extendí los cielos con Mis manos,
Y di órdenes a todo su ejército.
13-»Yo lo he despertado en justicia,
Y todos sus caminos allanaré.
Él edificará Mi ciudad y dejará libres a Mis desterrados
Sin pago ni recompensa», dice el Señor de los ejércitos.
14¶Así dice el Señor:
«Los productos de Egipto, la mercadería de Cus
Y los sabeos, hombres de gran estatura,
Pasarán a ti y tuyos serán.
Detrás de ti caminarán, pasarán encadenados
Y ante ti se inclinarán.
Te suplicarán:
“Ciertamente Dios está contigo y no hay ningún otro,
Ningún otro dios” ».
15En verdad, Tú eres un Dios que te ocultas,
¡Oh Dios de Israel, Salvador!
16Avergonzados y aun humillados serán todos ellos;
Los fabricantes de ídolos a una se irán humillados.
17Israel ha sido salvado por el Señor
Con salvación eterna.
Ustedes no serán avergonzados ni humillados
Por toda la eternidad.
18¶Porque así dice el Señor, que creó los cielos;
(El Dios que formó la tierra y la hizo,
La estableció y no la hizo un lugar desolado,
Sino que la formó para ser habitada):
«Yo soy el Señor y no hay ningún otro.
19-»No he hablado en secreto,
En alguna tierra oscura;
No dije a la descendencia de Jacob:
“Búsquenme en lugar desolado”.
Yo, el Señor, hablo justicia
Y declaro lo que es recto.
20¶»Reúnanse y vengan;
Juntos acérquense, fugitivos de las naciones.
No tienen conocimiento
Los que llevan su ídolo de madera
Y suplican a un dios que no puede salvar.
21-»Declaren y presenten su caso;
Sí, que deliberen juntos.
¿Quién ha anunciado esto desde la antigüedad
Y lo ha declarado desde entonces?
¿No soy Yo, el Señor?
No hay más Dios que Yo,
Un Dios justo y salvador;
No hay ninguno fuera de Mí.
22-»Vuélvanse a Mí y sean salvos, todos los términos de la tierra;
Porque Yo soy Dios, y no hay ningún otro.
23-»Por Mí mismo he jurado,
Ha salido de Mi boca en justicia
Una palabra que no será revocada:
Que ante Mí se doblará toda rodilla, y toda lengua jurará lealtad.
24-»De Mí dirán: “Solo en el Señor hay justicia y fuerza”.
A Él vendrán y serán avergonzados
Todos los que contra Él se enojaron.
25-»En el Señor será justificada y se gloriará
Toda la descendenciade Israel».

Isaías 46

1Se ha postrado Bel, se derrumba Nebo;
Sus imágenes son puestas sobre bestias, sobre animales de carga.
Sus bultos son pesados,
Una carga agobiadora para la bestia fatigada.
2Se derrumbaron, a una se han postrado.
No pudieron salvar la carga,
Sino que ellos mismos han ido en cautividad.
3¶«Escúchenme, casa de Jacob,
Y todo el remanente de la casa de Israel,
Los que han sido llevados por Mí desde el vientre,
Cargados desde la matriz.
4-»Aun hasta su vejez, Yo seré el mismo,
Y hasta sus años avanzados, Yo los sostendré.
Yo lo he hecho, y Yo los cargaré;
Yo los sostendré, y Yo los libraré.
5¶»¿A quién me asemejarán,
Me igualarán o me compararán
Para que seamos semejantes?
6-»Los que derrochan el oro de la bolsa
Y pesan la plata en la balanza
Pagan a un orfebre para que haga un dios de ello,
Se postran y lo adoran.
7-»Lo levantan en hombros y lo llevan;
Lo colocan en su lugar y allí se está.
No se mueve de su lugar.
Aunque alguien clame a él, no responde,
De su angustia no lo libra.
8¶»Acuérdense de esto, y estén confiados;
Pónganlo en su corazón, transgresores.
9-»Acuérdense de las cosas anteriores ya pasadas,
Porque Yo soy Dios, y no hay otro;
Yo soy Dios, y no hay ninguno como Yo,
10Que declaro el fin desde el principio,
Y desde la antigüedad lo que no ha sido hecho.
Yo digo: “Mi propósito será establecido,
Y todo lo que quiero realizaré”.
11-»Yo llamo del oriente un ave de rapiña,
Y de tierra lejana al hombre de Mi propósito.
En verdad he hablado, y ciertamente haré que suceda;
Lo he planeado, así lo haré.
12¶»Escúchenme ustedes, duros de corazón,
Que están lejos de la justicia.
13-»Yo acerco Mi justicia, no está lejos;
Y Mi salvación no tardará.
Pondré salvación en Sión,
Y para Israel seráMi gloria.

Mateo 12

1Por aquel tiempo Jesús pasó por entre los sembrados en el día de reposo; Sus discípulos tuvieron hambre, y empezaron a arrancar espigas y a comer. 2Cuando los fariseos lo vieron, dijeron: «Mira, Tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo».
3Pero Él les contestó: «¿No han leído lo que hizo David cuando él y sus compañeros tuvieron hambre, 4cómo entró en la casa de Dios y comieron los panes consagrados, que no les era lícito comer, ni a él ni a los que estaban con él, sino solo a los sacerdotes? 5¿O no han leído en la ley, que en los días de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo y están sin culpa? 6Pues les digo que algo mayor que el templo está aquí. 7Pero si ustedes hubieran sabido lo que esto significa: “Misericordia quiero y no sacrificio”, no hubieran condenado a los inocentes. 8Porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo».
9Pasando de allí, entró en la sinagoga de ellos. 10Y allí estaba un hombre que tenía una mano seca. Y para poder acusar a Jesús, le preguntaron: «¿Es lícito sanar en el día de reposo?».
11Y Él les respondió: «¿Qué hombre habrá de ustedes que tenga una sola oveja, si esta se le cae en un hoyo en el día de reposo, no le echa mano y la saca? 12Pues, ¡cuánto más vale un hombre que una oveja! Por tanto, es lícito hacer bien en el día de reposo».
13Entonces Jesús dijo* al hombre: «Extiende tu mano». Y él la extendió, y le fue restaurada, sana como la otra. 14Pero cuando los fariseos salieron, hicieron planes contra Él, para ver cómo lo podrían destruir.
15Pero Jesús, sabiéndolo, se retiró de allí. Y muchos lo siguieron, y los sanó a todos. 16Y les advirtió que no revelaran quién era Él; 17para que se cumpliera lo que fue dicho por medio del profeta Isaías, cuando dijo:
18«Este es Mi Siervo, a quien he escogido;
Mi Amado en quien se agrada Mi Alma;
Sobre Él pondré Mi Espíritu,
Y a las naciones proclamará justicia.
19-»No contenderá, ni gritará,
Ni habrá quien en las calles oiga Su voz.
20-»No quebrará la caña cascada,
Ni apagará la mecha que humea,
Hasta que lleve a la victoria la justicia.
21-»Y en Su nombre las naciones pondrán su esperanza».
22Entonces trajeron a Jesús un endemoniado ciego y mudo, y lo sanó, de manera que el mudo hablaba y veía. 23Todas las multitudes estaban asombradas, y decían: «¿Acaso no es este el Hijo de David?». 24Pero cuando los fariseos lo oyeron, dijeron: «Este no expulsa los demonios sino por Beelzebú, el príncipe de los demonios».
25Conociendo Jesús sus pensamientos, les dijo: «Todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma no se mantendrá en pie. 26Si Satanás expulsa a Satanás, está dividido contra sí mismo; ¿cómo puede entonces mantenerse en pie su reino? 27Y si Yo expulso los demonios por Beelzebú, ¿por quién los expulsan los hijos de ustedes? Por tanto, ellos serán sus jueces. 28Pero si Yo expulso los demonios por el Espíritu de Dios, entonces el reino de Dios ha llegado a ustedes. 29¿O cómo puede alguien entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si primero no lo ata? Y entonces saqueará su casa. 30El que no está a favor Mío, está contra Mí; y el que no recoge a Mi lado, desparrama.
31 »Por eso les digo, que todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada. 32Y a cualquiera que diga una palabra contra el Hijo del Hombre, se le perdonará; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no se le perdonará ni en este siglo ni en el venidero.
33 »O hagan ustedes bueno el árbol y bueno su fruto, o hagan malo el árbol y malo su fruto; porque por el fruto se conoce el árbol. 34¡Camada de víboras! ¿Cómo pueden hablar cosas buenas siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. 35El hombre bueno de su buen tesoro saca cosas buenas; y el hombre malo de su mal tesoro saca cosas malas. 36Pero Yo les digo que de toda palabra vana que hablen los hombres, darán cuenta de ella en el día del juicio. 37Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado».
38Entonces algunos de los escribas y fariseos dijeron a Jesús: «Maestro, queremos ver una señal de parte Tuya».
39Pero Él respondió: «Una generación perversa y adúltera demanda señal, y ninguna señal se le dará, sino la señal de Jonás el profeta; 40porque como estuvo Jonás en el vientre del monstruo marino tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra. 41Los hombres de Nínive se levantarán con esta generación en el juicio y la condenarán, porque ellos se arrepintieron con la predicación de Jonás; y miren, algo más grande que Jonás está aquí. 42La Reina del Sur se levantará con esta generación en el juicio y la condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón; y miren, algo más grande que Salomón está aquí.
43 »Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, pasa por lugares áridos buscando descanso y no lo halla. 44Entonces dice: “Volveré a mi casa de donde salí”; y cuando llega, la encuentra desocupada, barrida y arreglada. 45Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus más depravados que él, y entrando, moran allí; y el estado final de aquel hombre resulta peor que el primero. Así será también con esta generación perversa».
46Mientras Jesús aún estaba hablando a la multitud, Su madre y Sus hermanos estaban afuera, deseando hablar con Él. 47Y alguien le dijo: «Tu madre y Tus hermanos están afuera y te quieren hablar». 48Pero Jesús respondió al que le informó: «¿Quién es Mi madre, y quiénes son Mis hermanos?».
49Y extendiendo la mano hacia Sus discípulos, dijo: «¡Miren, aquí están Mi madre y Mis hermanos! 50Porque cualquiera que hace la voluntad de Mi Padre que está en los cielos, ese es Mi hermano y Mi hermana y Mi madre».

Salmo 122

Cántico de ascenso gradual; de David.
1Yo me alegré cuando me dijeron:
«Vamos a la casa del Señor».
2Plantados están nuestros pies
Dentro de tus puertas, oh Jerusalén.
3Jerusalén, que está edificada
Como ciudad compacta, bien unida,
4A la cual suben las tribus, las tribus del Señor,
(Lo cual es ordenanza para Israel)
Para alabar el nombre del Señor.
5Porque allí se establecieron tronos para juicio,
Los tronos de la casa de David.
6¶Oren ustedes por la paz de Jerusalén:
«Sean prosperados los que te aman.
7-»Haya paz dentro de tus muros,
Y prosperidad en tus palacios».
8Por amor de mis hermanos y de mis amigos,
Diré ahora: «Sea la paz en ti».
9Por amor de la casa del Señor nuestro Dios
Procuraré tu bien.

Proverbios 24

1No tengas envidia de los malvados,
Ni desees estar con ellos;
2Porque su corazón trama violencia,
Y sus labios hablan de hacer mal.
3¶Con sabiduría se edifica una casa,
Y con prudencia se afianza;
4Con conocimiento se llenan las cámaras
De todo bien preciado y deseable.
5¶El hombre sabio es fuerte,
Y el hombre de conocimiento aumenta su poder.
6Porque con dirección sabia harás la guerra,
Y en la abundancia de consejeros está la victoria.
7¶Muy alta está la sabiduría para el necio,
En la puerta de la ciudad no abre su boca.
8¶Al que planea hacer el mal,
Lo llamarán intrigante.
9El tramar necedad es pecado,
Y el insolente es abominación a los hombres.
10¶Si eres débil en día de angustia,
Tu fuerza es limitada.
11¶Libra a los que son llevados a la muerte,
Y retén a los que van con pasos vacilantes a la matanza.
12Si dices: «Mira, no sabíamos esto».
¿No lo tiene en cuenta el que sondea los corazones?
¿No lo sabe el que guarda tu alma?
¿No dará a cada hombre según su obra?
13¶Come miel, hijo mío, porque es buena;
Sí, la miel del panal es dulce a tu paladar.
14Debes saber que así es la sabiduría para tu alma;
Si la hallas, entonces habrá un futuro,
Y tu esperanza no será cortada.
15¶No aceches, oh impío, la morada del justo;
No destruyas su lugar de descanso;
16Porque el justo cae siete veces, y vuelve a levantarse,
Pero los impíos caerán en la desgracia.
17¶No te regocijes cuando caiga tu enemigo,
Y no se alegre tu corazón cuando tropiece;
18No sea que el Señor lo vea y le desagrade,
Y aparte de él Su ira.
19¶No te impacientes a causa de los malhechores
Ni tengas envidia de los impíos;
20Porque no habrá futuro para el malo.
La lámpara de los impíos será apagada.
21¶Hijo mío, teme al Señor y al rey;
No te asocies con los que son inestables;
22Porque de repente se levantará su desgracia,
Y la destrucción que vendrá de ambos, ¿quién la sabe?
23¶También estos son dichos de los sabios:
«Hacer acepción de personas en el juicio no es bueno».
24Al que dice al impío: «Eres justo»,
Lo maldecirán los pueblos, lo aborrecerán las naciones;
25Pero los que lo reprenden tendrán felicidad,
Y sobre ellos vendrá abundante bendición.
26Besa los labios
El que da una respuesta correcta.
27¶Ordena tus labores de fuera
Y tenlas listas para ti en el campo,
Y después edifica tu casa.
28¶No seas, sin causa, testigo contra tu prójimo,
Y no engañes con tus labios.
29No digas: «Como él me ha hecho, así le haré;
Pagaré al hombre según su obra».
30¶He pasado junto al campo del perezoso
Y junto a la viña del hombre falto de entendimiento,
31Y vi que todo estaba lleno de cardos,
Su superficie cubierta de ortigas,
Y su cerca de piedras, derribada.
32Cuando lo vi, reflexioné sobre ello;
Miré, y recibí instrucción.
33«Un poco de dormir, otro poco de dormitar,
Otro poco de cruzar las manos para descansar»,
34Y llegará tu pobreza como ladrón,
Y tu necesidad como hombre armado.

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