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Día 325 de 365 · 21 de noviembre

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Ezequiel 28

1De nuevo vino a mí la palabra del Señor: 2«Hijo de hombre, dile al príncipe de Tiro: “Así dice el Señor Dios:
‘Aun cuando tu corazón se ha enaltecido
Y has dicho: “Soy un dios,
Sentado estoy en el trono de los dioses,
En el corazón de los mares”,
No eres más que un hombre y no dios,
Aunque hayas puesto tu corazón como el corazón de un dios.
3-’Tú eres más sabio que Daniel;
Ningún secreto te es oculto.
4-’Con tu sabiduría y tu entendimiento
Has adquirido riquezas para ti,
Y has adquirido oro y plata para tus tesoros.
5-’Con tu gran sabiduría, con tu comercio,
Has aumentado tus riquezas,
Y se ha enaltecido tu corazón a causa de tus riquezas.
6-’Por lo cual, así dice el Señor Dios:
“Por cuanto has puesto tu corazón
Como el corazón de un dios,
7Por tanto, voy a traer sobre ti extranjeros,
Los más crueles de entre las naciones.
Y ellos desenvainarán sus espadas
Contra la hermosura de tu sabiduría
Y profanarán tu esplendor.
8-”Te harán bajar al sepulcro,
Y morirás con la muerte de los que mueren
En el corazón de los mares.
9-”¿Dirás aún: ‘Un dios soy’,
En presencia de tu verdugo,
Tú que eres un hombre y no Dios,
En manos de los que te hieren?
10-”Con la muerte de los incircuncisos morirás
A manos de extraños,
Porque Yo he hablado”, declara el Señor Dios’ ” ».
11Vino a mí de nuevo la palabra del Señor: 12«Hijo de hombre, eleva una elegía sobre el rey de Tiro y dile: “Así dice el Señor Dios:
‘Tú eras el sello de la perfección,
Lleno de sabiduría y perfecto en hermosura.
13¶’En el Edén estabas, en el huerto de Dios;
Toda piedra preciosa era tu vestidura:
El rubí, el topacio y el diamante,
El berilo, el ónice y el jaspe,
El zafiro, la turquesa y la esmeralda;
Y el oro, la hechura de tus engastes y de tus encajes,
Estaba en ti.
El día que fuiste creado
Fueron preparados.
14-’Tú, querubín protector de alas desplegadas,
Yo te puse allí.
Estabas en el santo monte de Dios,
Andabas en medio de las piedras de fuego.
15-’Perfecto eras en tus caminos
Desde el día que fuiste creado
Hasta que la iniquidad se halló en ti.
16-’A causa de la abundancia de tu comercio
Te llenaste de violencia,
Y pecaste;
Yo, pues, te he expulsado por profano
Del monte de Dios,
Y te he eliminado, querubín protector,
De en medio de las piedras de fuego.
17-’Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura;
Corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor.
Te arrojé en tierra,
Te puse delante de los reyes,
Para que vieran en ti un ejemplo.
18-’Por la multitud de tus iniquidades,
Por la injusticia de tu comercio,
Profanaste tus santuarios.
Y Yo he sacado fuego de en medio de ti,
Que te ha consumido;
Y te he reducido a ceniza sobre la tierra
A los ojos de todos los que te miran.
19-’Todos los que entre los pueblos te conocen
Están asombrados de ti;
Te has convertido en terror,
Y ya no existirás más’ ” ».
20Y vino a mí la palabra del Señor: 21«Hijo de hombre, pon tu rostro hacia Sidón, profetiza contra ella, 22y di: “Así dice el Señor Dios:
‘Yo estoy contra ti, Sidón,
Y seré glorificado en medio de ti.
Entonces sabrán que Yo soy el Señor, cuando ejecute juicios en Sidón,
Y manifieste en ella Mi santidad.
23-’Enviaré a ella pestilencia
Y sangre a sus calles;
Los heridos caerán en medio de ella
Por la espada que está sobre ella por todos lados.
Entonces sabrán que Yo soy el Señor.
24Y no habrá más zarza punzante ni espina dolorosa para la casa de Israel de ninguno de los que la rodean y la desprecian. Entonces sabrán que Yo soy el Señor Dios’.
25”Así dice el Señor Dios: ‘Cuando Yo recoja a la casa de Israel de los pueblos donde está dispersa, y manifieste en ellos Mi santidad a los ojos de las naciones, entonces habitarán en su propia tierra, la que di a Mi siervo Jacob. 26Y habitarán seguros en ella; edificarán casas, plantarán viñas, y habitarán seguros, cuando Yo haga juicios sobre todos los que a su alrededor la desprecian. Entonces sabrán que Yo soy el Señorsu Dios’ ” ».

Ezequiel 29

1En el año décimo, el mes décimo, a los doce días del mes, vino a mí la palabra del Señor: 2«Hijo de hombre, pon tu rostro contra Faraón, rey de Egipto, y profetiza contra él y contra todo Egipto. 3Habla y di: “Así dice el Señor Dios:
‘Yo estoy contra ti, Faraón, rey de Egipto,
El gran monstruo que yace en medio de sus ríos,
Que ha dicho: “Mío es el Nilo, Yo mismo me lo hice”.
4-’Pondré garfios en tus quijadas,
Y haré que los peces de tus ríos se peguen a tus escamas;
Te sacaré de en medio de tus ríos,
Con todos los peces de tus ríos pegados a tus escamas.
5-’Y te abandonaré en el desierto,
A ti y a todos los peces de tus ríos.
Caerás en campo abierto,
No serás juntado ni recogido.
A las fieras de la tierra y a las aves del cielo
Te he dado por alimento.
6-’Entonces sabrán todos los habitantes de Egipto que Yo soy el Señor,
Porque han sido solo vara de caña para la casa de Israel.
7-’Cuando te tomaron en la mano,
Te quebraste, y desgarraste todas sus manos;
Y cuando se apoyaron en ti,
Te quebraste e hiciste que se estremecieran todos sus lomos’.
8Por tanto, así dice el Señor Dios: ‘Voy a traer contra ti la espada, y exterminaré de ti hombres y animales. 9Y la tierra de Egipto se convertirá en desolación y ruina. Entonces sabrán que Yo soy el Señor.
Porque dijiste: “El Nilo es mío y yo lo he hecho”, 10por tanto, estoy contra ti y contra tus ríos, y haré de la tierra de Egipto una ruina completa, una desolación, desde Migdol hasta Sevene y hasta la frontera de Etiopía. 11No pasará por ella pie de hombre, ni pie de animal pasará por ella, ni será habitada por cuarenta años. 12Y haré de la tierra de Egipto una desolación en medio de tierras desoladas; y sus ciudades, en medio de ciudades devastadas, estarán desoladas por cuarenta años. Dispersaré a los egipcios entre las naciones y los esparciré por las tierras’.
13”Porque así dice el Señor Dios: ‘Después de cuarenta años recogeré a los egipcios de entre los pueblos donde estaban dispersos; 14y cambiaré la suerte de Egipto y los haré volver a la tierra de Patros, a la tierra de su origen; y allí serán un reino humilde. 15Será el más humilde de los reinos y jamás se levantará sobre las naciones. Los empequeñeceré para que no dominen a las naciones. 16Y nunca más será la confianza de la casa de Israel, al recordar la iniquidad de haber vuelto a Egipto. Entonces sabrán que Yo soy el Señor Dios’ ” ».
17En el año veintisiete, el mes primero, el día primero del mes, vino a mí la palabra del Señor: 18«Hijo de hombre, Nabucodonosor, rey de Babilonia, hizo que su ejército realizara una gran campaña contra Tiro; toda cabeza ha quedado calva y toda espalda desollada. Pero él y su ejército no recibieron pago de Tiro por la campaña que había realizado contra ella». 19Por tanto, así dice el Señor Dios: «Voy a dar la tierra de Egipto a Nabucodonosor, rey de Babilonia. Se llevará sus riquezas, capturará su botín y tomará su despojo; y esto será la paga para su ejército. 20Le he dado la tierra de Egipto por la obra que realizó contra Tiro, porque trabajaron para mí», declara el Señor Dios.
21«En aquel día haré brotar el poderío de la casa de Israel, y abriré tu boca en medio de ellos. Entonces sabrán que Yo soy el Señor».

Lucas 21

1Levantando Jesús la vista, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca del tesoro. 2Vio también a una viuda pobre que echaba allí dos pequeñas monedas de cobre;
3y dijo: «En verdad les digo, que esta viuda tan pobre echó más que todos ellos; 4porque todos ellos echaron en la ofrenda de lo que les sobra, pero ella, de su pobreza, echó todo lo que tenía para vivir».
5Mientras algunos estaban hablando del templo, de cómo estaba adornado con hermosas piedras y ofrendas votivas, Jesús dijo: 6«En cuanto a estas cosas que ustedes están mirando, vendrán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea derribada».
7Ellos le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo sucederá esto, y qué señal habrá cuando estas cosas vayan a suceder?». 8Jesús respondió: «Cuídense de no ser engañados; porque muchos vendrán en Mi nombre, diciendo: “Yo soy el Cristo”, y: “El tiempo está cerca”. No los sigan. 9Y cuando oigan de guerras y disturbios, no se aterroricen; porque estas cosas tienen que suceder primero, pero el fin no sucederá inmediatamente».
10Entonces les dijo: «Se levantará nación contra nación y reino contra reino; 11habrá grandes terremotos, y plagas y hambres en diversos lugares; y habrá terrores y grandes señales del cielo.
12 »Pero antes de todas estas cosas, a ustedes les echarán mano, y los perseguirán, entregándolos a las sinagogas y cárceles, llevándolos ante reyes y gobernadores por causa de Mi nombre. 13Esto les dará oportunidad de testificar. 14Por tanto, propónganse en sus corazones no preparar de antemano su defensa; 15porque Yo les daré a ustedes palabras y sabiduría que ninguno de sus adversarios podrá resistir ni contradecir.
16 »Pero serán entregados aun por padres, hermanos, parientes y amigos; y matarán a algunos de ustedes, 17y serán odiados de todos por causa de Mi nombre. 18Sin embargo, ni un cabello de su cabeza perecerá. 19Con su perseverancia ganarán sus almas.
20 »Pero cuando ustedes vean a Jerusalén rodeada de ejércitos, sepan entonces que su desolación está cerca. 21Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes, y los que estén en medio de la ciudad, aléjense; y los que estén en los campos, no entren en ella. 22Porque estos son días de venganza, para que se cumplan todas las cosas que están escritas.
23 »¡Ay de las que estén encinta y de las que estén criando en aquellos días! Porque habrá una gran calamidad sobre la tierra, e ira para este pueblo. 24Caerán a filo de espada y serán llevados cautivos a todas las naciones. Jerusalén será pisoteada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan.
25 »Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y sobre la tierra, angustia entre las naciones, perplejas a causa del rugido del mar y de las olas, 26desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que vendrán sobre el mundo; porque las potencias de los cielos serán sacudidas.
27 »Entonces verán al Hijo del Hombre que viene en una nube con poder y gran gloria. 28Cuando estas cosas empiecen a suceder, levántense y alcen la cabeza, porque se acerca su redención».
29Jesús les dijo también una parábola: «Miren la higuera y todos los árboles. 30Cuando ya brotan las hojas, al verlo, ustedes mismos saben que el verano ya está cerca. 31Asimismo ustedes, cuando vean que suceden estas cosas, sepan que el reino de Dios está cerca. 32En verdad les digo que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda. 33El cielo y la tierra pasarán, pero Mis palabras no pasarán.
34 »Estén alerta, no sea que sus corazones se carguen con disipación, embriaguez y con las preocupaciones de la vida, y aquel día venga súbitamente sobre ustedes como un lazo; 35porque vendrá sobre todos los que habitan sobre la superficie de toda la tierra. 36Pero velen en todo tiempo, orando para que tengan fuerza para escapar de todas estas cosas que están por suceder, y puedan estar en pie delante del Hijo del Hombre».
37Durante el día Jesús enseñaba en el templo, pero al oscurecer salía y pasaba la noche en el monte llamado de los Olivos. 38Y todo el pueblo iba temprano al temploa escuchar a Jesús.

Salmo 25

Salmo de David.
1A Ti, oh Señor, elevo mi alma.
2Dios mío, en Ti confío;
No sea yo avergonzado,
Que no se regocijen sobre mí mis enemigos.
3Ciertamente ninguno de los que esperan en Ti será avergonzado;
Sean avergonzados los que sin causa se rebelan.
4¶Señor, muéstrame Tus caminos,
Enséñame Tus sendas.
5Guíame en Tu verdad y enséñame,
Porque Tú eres el Dios de mi salvación;
En Ti espero todo el día.
6Acuérdate, oh Señor, de Tu compasión y de Tus misericordias,
Que son eternas.
7No te acuerdes de los pecados de mi juventud ni de mis transgresiones;
Acuérdate de mí conforme a Tu misericordia,
Por Tu bondad, oh Señor.
8¶Bueno y recto es el Señor;
Por tanto, Él muestra a los pecadores el camino.
9Dirige a los humildes en la justicia,
Y enseña a los humildes su camino.
10Todas las sendas del Señor son misericordia y verdad
Para aquellos que guardan Su pacto y Sus testimonios.
11Oh Señor, por amor de Tu nombre,
Perdona mi iniquidad, porque es grande.
12¶¿Quién es el hombre que teme al Señor?
Él le instruirá en el camino que debe escoger.
13En prosperidad habitará su alma,
Y su descendencia poseerá la tierra.
14Los secretos del Señor son para los que le temen,
Y Él les dará a conocer Su pacto.
15De continuo están mis ojos hacia el Señor,
Porque Él sacará mis pies de la red.
16¶Vuélvete a mí y tenme piedad,
Porque estoy solitario y afligido.
17Las angustias de mi corazón han aumentado;
Sácame de mis congojas.
18Mira mi aflicción y mis trabajos,
Y perdona todos mis pecados.
19Mira mis enemigos, que son muchos,
Y con odio violento me detestan.
20Guarda mi alma y líbrame;
No sea yo avergonzado, porque en Ti me refugio.
21La integridad y la rectitud me preserven,
Porque en Ti espero.
22Oh Dios, redime a Israel
De todas sus angustias.

Proverbios 15

1La suave respuesta aparta el furor,
Pero la palabra hiriente hace subir la ira.
2La lengua del sabio hace grato el conocimiento,
Pero la boca de los necios habla necedades.
3En todo lugar están los ojos del Señor,
Observando a los malos y a los buenos.
4La lengua apacible es árbol de vida,
Pero la perversidad en ella quebranta el espíritu.
5El necio rechaza la disciplina de su padre,
Pero es prudente el que acepta la reprensión.
6 En la casa del justo hay mucha riqueza,
Pero en las ganancias del impío hay turbación.
7Los labios de los sabios esparcen conocimiento,
Pero no así el corazón de los necios.
8El sacrificio de los impíos es abominación al Señor,
Pero la oración de los rectos es Su deleite.
9Abominación al Señor es el camino del impío,
Pero Él ama al que sigue la justicia.
10La disciplina severa es para el que abandona el camino;
El que aborrece la reprensión morirá.
11El Seol y el Abadón están delante del Señor,
¡Cuánto más los corazones de los hombres!
12El insolente no ama al que lo reprende,
Ni se allegará a los sabios.
13El corazón gozoso alegra el rostro,
Pero en la tristeza del corazón se quebranta el espíritu.
14El corazón inteligente busca conocimiento,
Pero la boca de los necios se alimenta de necedades.
15Todos los días del afligido son malos,
Pero el de corazón alegre tiene un banquete continuo.
16Mejor es poco con temor del Señor,
Que gran tesoro con turbación.
17Mejor es un plato de legumbres donde hay amor,
Que buey engordado con odio.
18El hombre irascible provoca riñas,
Pero el lento para la ira apacigua pleitos.
19El camino del perezoso es como un seto de espinos,
Pero la senda de los rectos es una calzada.
20El hijo sabio alegra al padre,
Pero el hombre necio desprecia a su madre.
21La necedad es alegría para el insensato,
Pero el hombre inteligente anda rectamente.
22Sin consulta, los planes se frustran,
Pero con muchos consejeros, triunfan.
23El hombre se alegra con la respuesta adecuada,
Y una palabra a tiempo, ¡cuán agradable es!
24La senda de la vida para el sabio es hacia arriba
Para que se aparte del Seol que está abajo.
25El Señor derribará la casa de los soberbios,
Pero afianzará los linderos de la viuda.
26Abominación al Señor son los planes perversos,
Pero son puras las palabras agradables.
27Perturba su casa el que tiene ganancias ilícitas,
Pero el que aborrece el soborno, vivirá.
28El corazón del justo medita cómo responder,
Pero la boca de los impíos habla lo malo.
29El Señor está lejos de los impíos,
Pero escucha la oración de los justos.
30La luz de los ojos alegra el corazón,
Y las buenas noticias fortalecen los huesos.
31Aquel cuyo oído escucha las reprensiones de la vida
Morará entre los sabios.
32El que tiene en poco la disciplina se desprecia a sí mismo,
Pero el que escucha las reprensiones adquiere entendimiento.
33El temor del Señor es instrucción de sabiduría,
Y antes de la gloria está la humildad.

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