DEVOCIONAL

Lee la Biblia en un año.

Día 330 de 365 · 26 de noviembre

Inicia sesión para registrar tu lectura y llevar tu racha.Ingresar →
TAMAÑO

Ezequiel 38

1Y vino a mí la palabra del Señor: 2«Hijo de hombre, pon tu rostro hacia Gog, de la tierra de Magog, príncipe supremo de Mesec y Tubal, y profetiza contra él, 3y di: “Así dice el Señor Dios: ‘Yo estoy contra ti, oh Gog, príncipe supremo de Mesec y Tubal. 4Te haré dar vuelta, pondré garfios en tus quijadas y te sacaré con todo tu ejército, caballos y jinetes, todos ellos bien equipados; una gran compañía con broquel y escudo, todos ellos empuñando espada; 5Persia, Etiopía y Fut con ellos, todos con escudo y casco; 6Gomer con todas sus tropas, Bet Togarmá, de las partes remotas del norte, con todas sus tropas; muchos pueblos están contigo.
7’Disponte y prepárate, tú y toda la multitud que se ha reunido alrededor tuyo, y sé para ellos guarda. 8Después de muchos días recibirás órdenes; al fin de los años vendrás a la tierra recuperada de la espada, cuyos habitantes han sido recogidos de muchas naciones en los montes de Israel, que habían sido una desolación continua. Este pueblo fue sacado de entre las naciones y habitan seguros todos ellos. 9Tú subirás y vendrás como una tempestad; serás como una nube que cubre la tierra, tú y todas tus tropas, y muchos pueblos contigo’.
10”Así dice el Señor Dios: ‘Sucederá en aquel día que pensamientos vendrán a tu mente y concebirás un plan malvado, 11y dirás: “Subiré contra una tierra indefensa. Iré contra los que viven tranquilos, que habitan confiados, que habitan todos ellos sin murallas, sin cerrojos ni puertas; 12para tomar botín y para proceder al saqueo, para volver tu mano contra los lugares desolados, ahora poblados, y contra el pueblo reunido de entre las naciones, que ha adquirido ganado y posesiones, que habita en medio de la tierra”. 13Sabá y Dedán, y los mercaderes de Tarsis con todos sus pueblos te dirán: “¿Has venido para tomar botín? ¿Has reunido tu compañía para saquear, para llevar plata y oro, para llevar ganado y posesiones, para tomar gran botín?” ’ ”.
14»Por tanto, profetiza, hijo de hombre, y dile a Gog: “Así dice el Señor Dios: ‘En aquel día cuando Mi pueblo Israel habite seguro, ¿no lo sabrás tú? 15Vendrás de tu lugar de las partes remotas del norte, tú y mucha gente contigo, todos montados a caballo, una gran multitud y un poderoso ejército; 16y subirás contra Mi pueblo Israel como una nube para cubrir la tierra. Sucederá en los postreros días que te traeré contra Mi tierra, para que las naciones me conozcan cuando Yo sea santificado por medio de ti ante sus ojos, oh Gog’.
17”Así dice el Señor Dios: ‘¿Eres tú aquel de quien hablé en tiempos pasados por medio de Mis siervos los profetas de Israel, que profetizaron en aquellos días, durante años, que Yo te traería contra ellos? 18Sucederá en aquel día cuando venga Gog contra la tierra de Israel’, declara el Señor Dios, ‘que subirá mi furor y Mi ira. 19Y en Mi celo y en el fuego de Mi furor declaro que ciertamente en aquel día habrá un gran terremoto en la tierra de Israel. 20Los peces del mar, las aves del cielo, las bestias del campo y todos los animales que se arrastran sobre la tierra, y todos los hombres sobre la superficie de la tierra temblarán en Mi presencia; también se derrumbarán los montes, se desplomarán los precipicios y todo muro caerá por tierra. 21En todos Mis montes llamaré la espada contra Gog’, declara el Señor Dios. ‘La espada de cada cual se volverá contra su hermano. 22Con pestilencia y con sangre haré juicio contra él; haré caer una lluvia torrencial, y piedras de granizo, fuego y azufre sobre él, sobre sus tropas, y sobre los muchos pueblos que están con él. 23Y mostraré Mi grandeza y santidad, y me daré a conocer a los ojos de muchas naciones; y sabrán que Yo soy el Señor’ ”.

Ezequiel 39

1»Y tú, hijo de hombre, profetiza contra Gog, y di: “Así dice el Señor Dios: ‘Yo estoy contra ti, Gog, príncipe supremo de Mesec y Tubal. 2Te haré dar vuelta y te empujaré, te recogeré de las partes remotas del norte y te traeré contra los montes de Israel. 3Romperé el arco de tu mano izquierda, y derribaré las flechas de tu mano derecha. 4Sobre los montes de Israel caerás, tú y todas tus tropas y los pueblos que están contigo. Te daré por comida a toda clase de ave de rapiña y a las bestias del campo. 5Sobre el campo abierto caerás; porque soy Yo el que ha hablado’, declara el Señor Dios. 6‘Enviaré fuego sobre Magog y sobre los que habitan seguros en las costas; y sabrán que Yo soy el Señor.
7’Daré a conocer Mi santo nombre en medio de Mi pueblo Israel, y nunca más permitiré que Mi santo nombre sea profanado; y sabrán las naciones que Yo soy el Señor, el Santo en Israel. 8Ciertamente viene y se cumplirá’, declara el Señor Dios. ‘Este es el día del cual he hablado.
9’Entonces saldrán los habitantes de las ciudades de Israel y harán hogueras con las armas, y quemarán escudos, broqueles, arcos y flechas, mazos y lanzas, y harán fuego con ellos durante siete años. 10No tomarán leña del campo ni la recogerán de los bosques, porque harán hogueras con las armas; despojarán a sus despojadores y saquearán a sus saqueadores’, declara el Señor Dios.
11‘Y sucederá en aquel día que daré a Gog un lugar para sepultura allí en Israel, el valle de los que pasan al oriente del mar, y cortará el paso a los viajeros. Allí enterrarán a Gog con toda su multitud, y lo llamarán el valle de Hamón Gog. 12Durante siete meses la casa de Israel los estará enterrando para limpiar la tierra. 13Todo el pueblo de la tierra los enterrará; y será para ellos memorable el día en que Yo me glorifique’, declara el Señor Dios. 14‘Escogerán hombres que constantemente recorran la tierra y entierren a los que pasen, a los que queden sobre la superficie de la tierra, para limpiarla. Después de siete meses harán un reconocimiento. 15Cuando pasen los que recorran la tierra, el que vea un hueso humano pondrá señal junto a él, hasta que los sepultureros lo entierren en el valle de Hamón Gog. 16Y el nombre de la ciudad será Hamona; y dejarán limpia la tierra’ ”.
17»En cuanto a ti, hijo de hombre, así dice el Señor Dios: “Dile a toda clase de ave y a toda bestia del campo: ‘Congréguense y vengan, júntense de todas partes al sacrificio que voy a preparar para ustedes, un gran sacrificio sobre los montes de Israel, y comerán carne y beberán sangre. 18Comerán carne de poderosos y beberán sangre de los príncipes de la tierra, como si fueran carneros, corderos, machos cabríos y toros, engordados todos en Basán. 19Comerán grasa hasta que se harten, y beberán sangre hasta que se embriaguen, del sacrificio que he preparado para ustedes. 20En mi mesa se hartarán de caballos y jinetes, de poderosos y de todos los hombres de guerra’, declara el Señor Dios.
21‘Pondré Mi gloria entre las naciones; y todas las naciones verán el juicio que he hecho y Mi mano que he puesto sobre ellos. 22La casa de Israel sabrá que Yo soy el Señor su Dios desde ese día en adelante. 23Las naciones sabrán que la casa de Israel fue al cautiverio por su iniquidad porque actuaron pérfidamente contra Mí; escondí, pues, Mi rostro de ellos, los entregué en manos de sus adversarios y todos ellos cayeron a espada. 24Conforme a su inmundicia y conforme a sus transgresiones, así los traté, y de ellos escondí Mi rostro’ ” ».
25Por tanto, así dice el Señor Dios: «Ahora restauraré el bienestar de Jacob, y tendré misericordia de toda la casa de Israel, y me mostraré celoso de Mi santo nombre. 26Y ellos olvidarán su ignominia y todas las infidelidades que cometieron contra Mí, cuando habiten seguros en su tierra sin que nadie los atemorice. 27Cuando Yo los traiga de entre los pueblos y los reúna de las tierras de sus enemigos, seré santificado en ellos ante los ojos de muchas naciones. 28Entonces sabrán que Yo soy el Señor su Dios, porque los hice ir al cautiverio entre las naciones, y después los reuní de nuevo en su propia tierra, sin dejar allá a ninguno de ellos. 29No les ocultaré más Mi rostro, porque habré derramado Mi Espíritu sobre la casa de Israel», declara el Señor Dios.

Juan 2

1Al tercer día se celebró una boda en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús; 2y también Jesús fue invitado a la boda, con Sus discípulos. 3Cuando se acabó el vino, la madre de Jesús le dijo*: «No tienen vino». 4Y Jesús le dijo*: «Mujer, ¿qué nos interesa esto a ti y a Mí? Todavía no ha llegado Mi hora». 5Su madre dijo* a los que servían: «Hagan todo lo que Él les diga».
6Y había allí seis tinajas de piedra, puestas para ser usadas en el rito de la purificación de los judíos; en cada una cabían dos o tres cántaros. 7Jesús les dijo*: «Llenen de agua las tinajas». Y las llenaron hasta el borde. 8Entonces les dijo*: «Saquen ahora un poco y llévenlo al mayordomo». Y se lo llevaron. 9El mayordomo probó el agua convertida en vino, sin saber de dónde era, pero los que servían, que habían sacado el agua, lo sabían. Entonces el mayordomo llamó* al novio, 10y le dijo*: «Todo hombre sirve primero el vino bueno, y cuando ya han tomado bastante, entonces el inferior; pero tú has guardado hasta ahora el vino bueno».
11Este principio de Sus señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó Su gloria, y Sus discípulos creyeron en Él.
12Después de esto Jesús bajó a Capernaúm con Su madre, Sus hermanos y Sus discípulos; pero no se quedaron allí muchos días.
13La Pascua de los judíos estaba cerca, y Jesús subió a Jerusalén. 14En el templo encontró a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los que cambiaban dinero allí sentados. 15Y haciendo un látigo de cuerdas, echó a todos fuera del templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó las monedas de los que cambiaban el dinero y volcó las mesas. 16A los que vendían palomas les dijo: «Quiten esto de aquí; no hagan de la casa de Mi Padre una casa de comercio».
17Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: «El celo por Tu casa me consumirá».
18Entonces los judíos le dijeron: «Ya que haces estas cosas, ¿qué señal nos muestras?». 19Jesús les respondió: «Destruyan este templo, y en tres días lo levantaré». 20Entonces los judíos dijeron: «En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y Tú lo levantarás en tres días?».
21Pero Él hablaba del templo de Su cuerpo. 22Por eso, cuando resucitó de los muertos, Sus discípulos se acordaron de que había dicho esto; y creyeron en la Escritura y en la palabra que Jesús había hablado.
23Cuando Jesús estaba en Jerusalén durante la fiesta de la Pascua, muchos creyeron en Su nombre al ver las señales que hacía. 24Pero Jesús, en cambio, no se confiaba en ellos, porque los conocía a todos, 25y no tenía necesidad de que nadie le diera testimonio del hombre, porque Él conocía lo que había en el interior delhombre.

Salmo 30

Salmo. Cántico para la dedicación de la Casa. Salmo de David.
1Te ensalzaré, oh Señor, porque me has elevado,
Y no has permitido que mis enemigos se rían de mí.
2Oh Señor, Dios mío,
A Ti pedí auxilio y me sanaste.
3Oh Señor, has sacado mi alma del Seol;
Me has guardado con vida, para que no descienda al sepulcro.
4Canten alabanzas al Señor, ustedes Sus santos,
Y alaben Su santo nombre.
5Porque Su ira es solo por un momento,
Pero Su favor es por toda una vida.
El llanto puede durar toda la noche,
Pero a la mañana vendrá el grito de alegría.
6¶En cuanto a mí, en mi prosperidad dije:
«Jamás seré conmovido».
7Oh Señor, con Tu favor has hecho que mi monte permanezca fuerte;
Tú escondiste Tu rostro, fui conturbado.
8A Ti, oh Señor, clamé,
Y al Señor dirigí mi súplica:
9«¿Qué provecho hay en mi sangre si desciendo al sepulcro?
¿Acaso te alabará el polvo? ¿Anunciará Tu fidelidad?
10¶»Escucha, oh Señor, y ten piedad de mí;
Oh Señor, sé Tú mi ayuda».
11Tú has cambiado mi lamento en danza;
Has desatado mi ropa de luto y me has ceñido de alegría;
12Para que mi alma te cante alabanzas y no esté callada.
Oh Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre.

Proverbios 20

1El vino es provocador, la bebida fuerte alborotadora,
Y cualquiera que con ellos se embriaga no es sabio.
2Como rugido de león es el furor del rey,
El que lo provoca a ira pone en peligro su propia vida.
3Es honra para el hombre evitar las discusiones,
Pero cualquier necio se enredará en ellas.
4Desde el otoño, el perezoso no ara,
Así que pide durante la cosecha, pero no hay nada.
5 Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre,
Y el hombre de entendimiento lo sacará.
6Muchos hombres proclaman su propia lealtad,
Pero un hombre digno de confianza, ¿quién lo hallará?
7El justo anda en su integridad;
¡Cuán dichosos son sus hijos después de él!
8El rey que se sienta sobre el trono del juicio,
Disipa con sus ojos todo mal.
9¿Quién puede decir: «Yo he limpiado mi corazón,
Limpio estoy de mi pecado»?
10Pesas desiguales y medidas desiguales,
Ambas cosas son abominables al Señor.
11Aun por sus hechos un muchacho se da a conocer
Si su conducta es pura y recta.
12El oído que oye y el ojo que ve,
Ambos los ha hecho el Señor.
13No ames el sueño, no sea que te empobrezcas;
Abre tus ojos y te saciarás de pan.
14«Malo, malo», dice el comprador,
Pero cuando se marcha, entonces se jacta.
15Hay oro y abundancia de joyas,
Pero cosa más preciosa son los labios con conocimiento.
16Tómale la ropa al que sale fiador del extraño;
Y tómale prenda por los extranjeros.
17El pan obtenido con falsedad es dulce al hombre,
Pero después su boca se llenará de grava.
18Los proyectos con consejo se preparan,
Y con dirección sabia se hace la guerra.
19El que anda murmurando revela secretos,
Por tanto, no te asocies con el chismoso.
20Al que maldice a su padre o a su madre,
Se le apagará su lámpara en medio de las tinieblas.
21La herencia adquirida de prisa al principio,
No será bendecida al final.
22No digas: «Yo pagaré mal por mal»;
Espera en el Señor, y Él te salvará.
23Pesas desiguales son abominación al Señor,
Y no está bien usar una balanza falsa.
24Por el Señor son ordenados los pasos del hombre,
¿Cómo puede, pues, el hombre entender su camino?
25Lazo es para el hombre decir a la ligera: «Es santo»,
Y después de los votos investigar.
26El rey sabio avienta a los impíos,
Y hace pasar la rueda de trillar sobre ellos.
27Lámpara del Señor es el espíritu del hombre
Que escudriña lo más profundo de su ser.
28Lealtad y verdad guardan al rey,
Y por la justicia sostiene su trono.
29La gloria de los jóvenes es su fuerza,
Y la honra de los ancianos, sus canas.
30Los azotes que hieren limpian del mal,
Y los golpes llegan a lo más profundodel cuerpo.

Nueva Biblia de las Américas (NBLA) © The Lockman Foundation — cortesía de YouVersion.

EN PAUSAEl Admirable