DEVOCIONAL

Lee la Biblia en un año.

Día 331 de 365 · 27 de noviembre

Inicia sesión para registrar tu lectura y llevar tu racha.Ingresar →
TAMAÑO

Ezequiel 40

1En el año veinticinco de nuestro destierro, al principio del año, a los diez días del mes, catorce años después de haber sido tomada la ciudad, en aquel mismo día vino sobre mí la mano del Señor, y me llevó allá. 2En visiones de Dios, Él me llevó a la tierra de Israel y me puso sobre un monte muy alto, sobre el cual, hacia el sur, había una construcción parecida a una ciudad. 3Me llevó allá; y vi a un hombre cuyo aspecto era semejante al bronce, con un cordel de lino y una caña de medir (unos 3 metros) en la mano, y estaba de pie en la puerta. 4Y el hombre me dijo: «Hijo de hombre, mira con tus ojos, oye con tus oídos y presta atención a todo lo que te voy a mostrar; porque has sido traído aquí para que te sea mostrado. Declara todo lo que ves a la casa de Israel».
5Entonces vi que por el exterior del templo había un muro, todo alrededor, y en la mano del hombre había una caña de medir de 6 codos (3.2 metros), cada codo era de un codo y un palmo menor (52.5 centímetros). Midió el muro, y tenía una caña de ancho y una caña de alto. 6Entonces fue a la puerta que miraba al oriente, subió las gradas, y midió el umbral de la puerta, y tenía una caña (3.2 metros) de ancho, y el otro umbral, una caña de ancho. 7La cámara tenía una caña (3.2 metros) de largo y una caña de ancho; y entre las cámaras había 5 codos (2.63 metros); el umbral de la puerta junto al vestíbulo de la puerta hacia el interior tenía una caña de fondo. 8Entonces midió el vestíbulo de la puerta, hacia el interior, y tenía una caña (3.2 metros). 9Midió el vestíbulo de la puerta, y tenía 8 codos (4.2 metros), y sus pilares, 2 codos (1.05 metros). Y el vestíbulo de la puerta estaba hacia el interior. 10Las cámaras de la puerta hacia el oriente eran tres por cada lado; las tres tenían la misma medida. Los pilares a cada lado tenían también la misma medida.
11El hombre midió la anchura del vestíbulo, y tenía 10 codos (5.25 metros), y la longitud de la puerta, 13 codos (6.83 metros). 12Y había una barrera frente a las cámaras de un codo (52.5 centímetros) por un lado, y de un codo por el otro; cada cámara tenía 6 codos (3.2 metros) por un lado y 6 codos por el otro. 13Midió la puerta desde el techo de una cámara al techo de la otra; una anchura de 25 codos (13.13 metros) desde una puerta hasta la puerta opuesta. 14Midió también los pilares, y tenían 60 codos (31.5 metros) de altura. El atrio alrededor de la puerta se extendía hasta el pilar lateral. 15Desde el frente de la puerta de entrada hasta el frente del vestíbulo de la puerta interior había 50 codos (26.25 metros). 16Y había ventanas estrechas que daban hacia las habitaciones, hacia sus pilares de dentro de la puerta por todo alrededor y asimismo para los pórticos. Había ventanas todo alrededor por dentro, y en cada pilar había figuras de palmeras.
17Entonces el hombre me llevó al atrio exterior, en el cual había cámaras y un pavimento construido todo alrededor del atrio; treinta cámaras daban al pavimento. 18El pavimento (esto es, el pavimento inferior) estaba al lado de las puertas, y correspondía a la longitud de las puertas. 19Midió el ancho desde el frente de la puerta inferior hasta el frente del atrio interior por fuera, y tenía 100 codos (52.5 metros) al oriente y al norte.
20Y con respecto a la puerta del atrio exterior que daba al norte, midió su longitud y su anchura. 21Había tres cámaras en cada lado, y sus pilares y sus pórticos eran de la misma medida que la primera puerta. Su longitud era de 50 codos (26.25 metros), y la anchura de 25 codos (13.13 metros). 22Sus ventanas, sus pórticos y sus figuras de palmeras tenían las mismas medidas de la puerta que daba al oriente; se subía a ella por siete gradas, y su pórtico estaba delante de ellas. 23El atrio interior tenía una puerta frente a la puerta del norte así como también a la puerta del oriente; y midió 100 codos (52.5 metros) de puerta a puerta.
24Luego el hombre me llevó hacia el sur, donde había una puerta que daba hacia el sur; y midió sus pilares y sus pórticos conforme a aquellas mismas medidas. 25La puerta y sus pórticos tenían ventanas todo alrededor como las otras ventanas; la longitud era de 50 codos (26.25 metros) y la anchura de 25 codos (13.13 metros). 26Y había siete gradas para subir a ella, y sus pórticos estaban delante de ellas; y tenía figuras de palmeras sobre sus pilares, una a cada lado. 27El atrio interior tenía una puerta hacia el sur; y midió de puerta a puerta hacia el sur, y eran 100 codos (52.5 metros).
28Después me llevó al atrio interior por la puerta del sur, y midió la puerta del sur conforme a aquellas mismas medidas. 29También sus cámaras, sus pilares y sus pórticos eran conforme a aquellas mismas medidas. Y la puerta y sus pórticos tenían ventanas todo alrededor; era de 50 codos (26.25 metros) de largo y 25 codos (13.13 metros) de ancho. 30Y había pórticos todo alrededor de 25 codos (13.13 metros) de largo y 5 codos (2.63 metros) de ancho. 31Sus pórticos daban al atrio exterior; y había figuras de palmeras en sus pilares, y se subía por ocho gradas.
32Entonces me llevó al atrio interior que daba al oriente, y midió la puerta conforme a aquellas mismas medidas. 33También sus cámaras, sus pilares, y sus pórticos eran conforme a aquellas mismas medidas. Y la puerta y sus pórticos tenían ventanas todo alrededor; era de 50 codos (26.25 metros) de largo y 25 codos (13.13 metros) de ancho. 34Sus pórticos daban al atrio exterior; y había figuras de palmeras en sus pilares a cada lado, y se subía por ocho gradas.
35El hombre me llevó luego a la puerta del norte, y la midió conforme a aquellas mismas medidas, 36con sus cámaras, sus pilares y sus pórticos. La puerta tenía ventanas a su alrededor; era de 50 codos (26.25 metros) de largo y 25 codos (13.13 metros) de ancho. 37Sus pilares daban al atrio exterior; y había figuras de palmeras en sus pilares a cada lado, y se subía por ocho gradas.
38 Había una cámara con su entrada junto a los pilares de las puertas; allí lavaban el holocausto. 39En el vestíbulo de la puerta había a cada lado dos mesas, en las cuales degollaban el holocausto, la ofrenda por el pecado y la ofrenda por la culpa. 40Y por el lado de afuera, conforme uno subía a la entrada de la puerta, hacia el norte, había dos mesas; y al otro lado del vestíbulo de la puerta había dos mesas. 41Había cuatro mesas a un lado y cuatro mesas al otro lado, junto a la puerta: ocho mesas sobre las cuales degollaban los sacrificios. 42Para el holocausto había cuatro mesas de piedra labrada de 1.5 codos (79 centímetros) de largo, 1.5 codos de ancho y un codo (52.5 centímetros) de alto, sobre las cuales se colocaban los instrumentos con que degollaban el holocausto y el sacrificio. 43Ganchos dobles, de un palmo menor (7.5 centímetros) de longitud, estaban colocados en el interior, todo alrededor; y sobre las mesas estaba la carne de la ofrenda.
44Fuera de la puerta interior, en el atrio de adentro, había dos cámaras, una de las cuales estaba al lado de la puerta del norte con su fachada hacia el sur, y la otra al lado de la puerta del sur con su fachada hacia el norte. 45Y el hombre me dijo: «Esta cámara, cuya fachada da al sur, es para los sacerdotes encargados del templo; 46y la cámara, cuya fachada da al norte, es para los sacerdotes encargados del altar. Estos son los hijos de Sadoc, que, de los hijos de Leví, se acercan al Señor para servirle». 47Y midió el atrio, un cuadrado de 100 codos (52.5 metros) de largo y 100 codos de ancho; y el altar estaba delante del templo.
48Me llevó después al pórtico del templo y midió cada pilar del pórtico, 5 codos (2.63 metros) por un lado y 5 codos por el otro; y la anchura de la puerta, 3 codos (1.58 metros) por un lado y 3 codos por el otro. 49La longitud del pórtico era de 20 codos (10.5 metros) y la anchura de 11 codos (5.78 metros); y junto a las gradas por donde se subía a él, habíacolumnas junto a los pilares, una a un lado y otra al otro.

Ezequiel 41

1Entonces el hombre me llevó a la nave y midió los pilares; 6 codos (3.2 metros) de ancho por un lado y 6 codos de ancho por el otro era la anchura de cada pilar. 2Y la anchura de la entrada era de 10 codos (5.25 metros), y los lados de la entrada eran de 5 codos (2.63 metros) por un lado y 5 codos por el otro. Midió la longitud de la nave y tenía 40 codos (21 metros), y la anchura, 20 codos (10.5 metros). 3Luego entró al interior y midió cada pilar de la entrada, y tenían 2 codos (1.05 metros), la entrada tenía 6 codos (3.2 metros) de altura, y la anchura de la entrada, 7 codos (3.68 metros). 4Midió su longitud y tenía 20 codos (10.5 metros), y la anchura, 20 codos delante de la nave. Entonces me dijo: «Este es el lugar santísimo».
5Después midió la anchura del muro del templo y tenía 6 codos (3.2 metros), y la anchura de las cámaras laterales, 4 codos (2.1 metros) por todos los lados alrededor del templo. 6Las cámaras laterales estaban superpuestas en tres pisos, treinta en cada piso; y las cámaras laterales se extendían hasta el muro que estaba en su lado interior, todo alrededor, para que fueran aseguradas sin que fueran aseguradas al muro del templo. 7Las cámaras laterales alrededor del templo se ensanchaban en cada piso sucesivo. Debido a que la estructura alrededor del templo se ensanchaba por etapas por todos los lados del templo, la anchura del templo aumentaba según se subía. Así se podía subir del piso inferior al más alto por el piso intermedio.
8También vi que el templo tenía todo alrededor una plataforma elevada; los cimientos de las cámaras laterales tenían de alto una caña entera de 6 codos (3.2 metros) largos. 9La anchura del muro exterior de las cámaras laterales era de 5 codos (2.63 metros). Pero el espacio libre entre las cámaras laterales que pertenecían al templo 10y las cámaras exteriores era de 20 codos (10.5 metros) de anchura por todos los lados alrededor del templo. 11Las entradas de las cámaras laterales que daban hacia el espacio libre consistían en una entrada hacia el norte y otra entrada hacia el sur; y la anchura del espacio libre era de 5 codos (2.63 metros), todo alrededor.
12El edificio que estaba enfrente de la zona separada, hacia el lado occidental, tenía 70 codos (36.75 metros) de ancho; y el muro del edificio tenía 5 codos (2.63 metros) de ancho, todo alrededor, y su longitud era de 90 codos (47.25 metros). 13El hombre midió el templo y tenía 100 codos (52.5 metros) de largo; la zona separada con el edificio y sus muros tenían también 100 codos de largo. 14La anchura del frente del templo y la de las zonas separadas a lo largo del lado oriental también sumaban 100 codos (52.5 metros).
15Midió la longitud del edificio a lo largo del frente de la zona separada que había detrás de él, con una galería a cada lado, y era de 100 codos (52.5 metros); también midió la nave interior y los pórticos del atrio. 16Los umbrales, las ventanas con celosías y las galerías alrededor de sus tres pisos, frente al umbral, estaban recubiertos de madera todo alrededor, desde el suelo hasta las ventanas (pero las ventanas estaban cubiertas con celosías), 17sobre la entrada, hasta el santuario interior y el exterior, y alrededor de todo el muro, por dentro y por fuera, según sus medidas. 18Y había esculpidos querubines y palmeras; una palmera entre querubín y querubín, y cada querubín tenía dos caras: 19cara de hombre hacia la palmera por un lado y cara de leoncillo hacia la palmera por el otro lado; estaban esculpidos alrededor de todo el templo. 20Desde el suelo hasta encima de la entrada había esculpidos querubines y palmeras, así como en la pared de la nave.
21Los postes de la nave eran cuadrados, también los del frente del santuario; el aspecto de uno era como el aspecto del otro. 22El altar era de madera de 3 codos (1.58 metros) de alto, y su longitud de 2 codos (1.05 metros); sus esquinas, su base y sus lados eran de madera. Y él me dijo: «Esta es la mesa que está delante del Señor». 23La nave y el santuario tenían puertas dobles. 24Las puertas tenían dos hojas, dos hojas giratorias; dos hojas una puerta y dos la otra. 25También estaban esculpidos en ellas, en las puertas de la nave, querubines y palmeras como los esculpidos en las paredes; y había un portal de madera en la fachada del vestíbulo por el exterior. 26Y había ventanas con celosías y palmeras a uno y otro lado, a los dos lados del vestíbulo; así eranlas cámaras laterales del templo y los umbrales.

Juan 3

1Había un hombre de los fariseos, llamado Nicodemo, prominente entre los judíos. 2Este vino a Jesús de noche y le dijo: «Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer las señales que Tú haces si Dios no está con él».
3Jesús le contestó: «En verdad te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios».
4Nicodemo le dijo*: «¿Cómo puede un hombre nacer siendo ya viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?».
5Jesús respondió: «En verdad te digo que el que no nace de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. 6Lo que es nacido de la carne, carne es, y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 7No te asombres de que te haya dicho: “Tienen que nacer de nuevo”. 8El viento sopla por donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu».
9Nicodemo le preguntó: «¿Cómo puede ser esto?». 10Jesús le respondió: «Tú eres maestro de Israel, ¿y no entiendes estas cosas? 11En verdad te digo que hablamos lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero ustedes no reciben nuestro testimonio. 12Si les he hablado de las cosas terrenales, y no creen, ¿cómo creerán si les hablo de las celestiales? 13Nadie ha subido al cielo, sino Aquel que bajó del cielo, es decir, el Hijo del Hombre que está en el cielo.
14 »Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo del Hombre, 15para que todo aquel que cree, tenga en Él vida eterna.
16 »Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna. 17Porque Dios no envió a Su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él. 18El que cree en Él no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
19 »Y este es el juicio: que la Luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la Luz, pues sus acciones eran malas. 20Porque todo el que hace lo malo odia la Luz, y no viene a la Luz para que sus acciones no sean expuestas. 21Pero el que practica la verdad viene a la Luz, para que sus acciones sean manifestadas que han sido hechas en Dios».
22Después de esto Jesús vino con Sus discípulos a la tierra de Judea, y estaba allí con ellos, y bautizaba. 23Juan también bautizaba en Enón, cerca de Salim, porque allí había mucha agua; y muchos venían y eran bautizados. 24Porque Juan todavía no había sido puesto en la cárcel.
25Surgió entonces una discusión entre los discípulos de Juan y un judío acerca de la purificación. 26Vinieron a Juan y le dijeron: «Rabí, mira, Aquel que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien diste testimonio, está bautizando y todos van a Él».
27Juan les respondió: «Ningún hombre puede recibir nada si no le es dado del cielo. 28Ustedes mismos me son testigos de que dije: “Yo no soy el Cristo, sino que he sido enviado delante de Él”. 29El que tiene la novia es el novio, pero el amigo del novio, que está allí y le oye, se alegra en gran manera con la voz del novio. Y por eso, este gozo mío se ha completado. 30Es necesario que Él crezca, y que yo disminuya.
31»El que procede de arriba está por encima de todos; el que es de la tierra, procede de la tierra y de la tierra habla. El que procede del cielo está sobre todos. 32Lo que Él ha visto y oído, de eso da testimonio; y nadie recibe Su testimonio. 33El que ha recibido Su testimonio ha certificado esto: que Dios es veraz. 34Porque Aquel a quien Dios ha enviado habla las palabras de Dios, pues Él da el Espíritu sin medida.
35»El Padre ama al Hijo y ha entregado todas las cosas en Su mano. 36El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedeceal Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él».

Salmo 31

Para el director del coro. Salmo de David.
1En Ti, oh Señor, me refugio;
Jamás sea yo avergonzado;
Líbrame en Tu justicia.
2Inclina a mí Tu oído, rescátame pronto;
Sé para mí roca fuerte,
Fortaleza para salvarme.
3Porque Tú eres mi roca y mi fortaleza,
Y por amor de Tu nombre me conducirás y me guiarás.
4Me sacarás de la red que en secreto me han tendido;
Porque Tú eres mi refugio.
5En Tu mano encomiendo mi espíritu;
Tú me has redimido, oh Señor, Dios de verdad.
6¶Aborrezco a los que confían en ídolos vanos;
Pero yo confío en el Señor.
7Me gozaré y me alegraré en Tu misericordia,
Porque Tú has visto mi aflicción;
Has conocido las angustias de mi alma,
8Y no me has entregado en manos del enemigo;
Tú has puesto mis pies en lugar espacioso.
9¶Ten piedad de mí, oh Señor, porque estoy en angustia;
Se consumen de sufrir mis ojos, mi alma y mis entrañas.
10Pues mi vida se gasta en tristeza
Y mis años en suspiros;
Mis fuerzas se agotan a causa de mi iniquidad,
Y se ha consumido mi cuerpo.
11A causa de todos mis adversarios, he llegado a ser objeto de oprobio,
Especialmente para mis vecinos,
Y causa de espanto para mis conocidos;
Los que me ven en la calle huyen de mí.
12Como un muerto soy olvidado, sin ser recordado,
Soy semejante a un vaso roto.
13Porque he oído la calumnia de muchos,
El terror está por todas partes;
Mientras traman juntos contra mí,
Planean quitarme la vida.
14¶Pero yo, oh Señor, en Ti confío;
Digo: «Tú eres mi Dios».
15En Tu mano están mis años;
Líbrame de la mano de mis enemigos, y de los que me persiguen.
16Haz resplandecer Tu rostro sobre Tu siervo;
Sálvame en Tu misericordia.
17Oh Señor, no sea yo avergonzado, porque a Ti clamo;
Sean avergonzados los impíos; que desciendan en silencio al Seol.
18Enmudezcan los labios mentirosos,
Porque hablan arrogantes contra el justo
Con soberbia y desprecio.
19¶¡Cuán grande es Tu bondad,
Que has reservado para los que te temen,
Que has manifestado para los que en Ti se refugian,
Delante de los hijos de los hombres!
20De las conspiraciones de los hombres Tú los escondes en lo secreto de Tu presencia;
En un refugio los pondrás a cubierto de los enredos de las lenguas.
21Bendito sea el Señor,
Porque ha hecho maravillosa Su misericordia para mí en ciudad asediada.
22Y yo alarmado, decía:
«¡Cortado soy de delante de Tus ojos!».
Sin embargo, Tú oíste la voz de mis súplicas
Cuando a Ti clamaba.
23¶¡Amen al Señor, todos Sus santos!
El Señor preserva a los fieles,
Pero les da su merecido a los que obran con soberbia.
24Esfuércense, y aliéntese su corazón,
Todos ustedes que esperan en el Señor.

Proverbios 21

1 Como canales de agua es el corazón del rey en la mano del Señor;
Él lo dirige donde le place.
2Todo camino del hombre es recto ante sus ojos,
Pero el Señor sondea los corazones.
3El hacer justicia y derecho
Es más deseado por el Señor que el sacrificio.
4Los ojos altivos y el corazón arrogante,
Y la lámpara de los impíos son pecado.
5Los proyectos del diligente ciertamente son ventaja,
Pero todo el que se apresura, ciertamente llega a la pobreza.
6Conseguir tesoros con lengua mentirosa
Es un vapor fugaz, es buscar la muerte.
7La violencia de los impíos los arrastrará,
Porque se niegan a obrar con justicia.
8Torcido es el camino del pecador
Mas el proceder del limpio es recto.
9Mejor es vivir en un rincón del terrado
Que en una casa con mujer rencillosa.
10El alma del impío desea el mal;
Su prójimo no halla favor a sus ojos.
11Cuando el insolente es castigado, el simple se hace sabio;
Pero cuando se instruye al sabio, adquiere conocimiento.
12El justo observa la casa del impío,
Llevando al impío a la ruina.
13El que cierra su oído al clamor del pobre,
También él clamará y no recibirá respuesta.
14Una dádiva en secreto aplaca la ira,
Y el soborno bajo el manto, el furor violento.
15El cumplimiento de la justicia es gozo para el justo,
Pero terror para los que obran iniquidad.
16El hombre que se aparta del camino del saber
Reposará en la asamblea de los muertos.
17El que ama el placer será pobre;
El que ama el vino y los ungüentos no se enriquecerá.
18El impío es rescate para el justo,
Y el malvado está en lugar de los rectos.
19Mejor es habitar en tierra desierta
Que con mujer rencillosa y molesta.
20Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio,
Pero el necio todo lo disipa.
21El que sigue la justicia y la lealtad
Halla vida, justicia y honor.
22El sabio escala la ciudad de los poderosos
Y derriba la fortaleza en que confiaban.
23El que guarda su boca y su lengua,
Guarda su alma de angustias.
24«Altivo», «arrogante» y «escarnecedor», son los nombres
Del que obra con orgullo insolente.
25El deseo del perezoso lo mata,
Porque sus manos rehúsan trabajar;
26Todo el día codicia,
Mientras el justo da y nada retiene.
27El sacrificio de los impíos es abominación,
Cuánto más trayéndolo con mala intención.
28El testigo falso perecerá,
Pero el hombre que escucha la verdad, hablará siempre.
29El hombre impío muestra audacia en su rostro,
Pero el recto asegura su camino.
30No vale sabiduría, ni entendimiento,
Ni consejo, ante el Señor.
31Se prepara al caballo para el día de la batalla,
Pero la victoria es del Señor.

Nueva Biblia de las Américas (NBLA) © The Lockman Foundation — cortesía de YouVersion.

EN PAUSAEl Admirable