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Día 342 de 365 · 8 de diciembre

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Oseas 2

1 Digan a sus hermanos: «Ammí», y a sus hermanas: «Ruhamá».
2«Discutan con su madre, discutan,
Porque ella no es mi mujer, y Yo no soy su marido;
Que quite, pues, de su rostro sus prostituciones,
Y sus adulterios de entre sus pechos;
3No sea que Yo la desnude completamente
Y la deje como el día en que nació,
Y la ponga como un desierto,
La reduzca a tierra seca
Y la mate de sed.
4-»Tampoco tendré compasión de sus hijos,
Porque son hijos de prostitución,
5Pues su madre se prostituyó;
La que los concibió se deshonró,
Porque dijo: “Iré tras mis amantes,
Que me dan mi pan y mi agua,
Mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida”.
6-»Por tanto, voy a cercar su camino con espinos,
Y levantaré un muro contra ella para que no encuentre sus senderos.
7-»Ella seguirá a sus amantes, pero no los alcanzará;
Los buscará, pero no los hallará.
Entonces dirá: “Iré y volveré a mi primer marido,
Porque mejor me iba entonces que ahora”.
8¶»Pues ella no sabía que era Yo el que le daba el trigo, el vino nuevo y el aceite,
Y le prodigaba la plata y el oro,
Que ellos usaban para Baal.
9-»Por tanto, volveré a tomar Mi trigo a su tiempo
Y Mi vino nuevo a su sazón.
También me llevaré Mi lana y Mi lino
Que le di para que cubriera su desnudez.
10-»Y entonces descubriré su vergüenza
Ante los ojos de sus amantes,
Y nadie la librará de Mi mano.
11-»Haré cesar también todo su regocijo,
Sus fiestas, sus lunas nuevas, sus días de reposo,
Y todas sus solemnidades.
12-»Devastaré sus vides y sus higueras,
De las cuales decía ella: “Son la paga
Que mis amantes me han dado”.
Y las convertiré en matorral,
Y las devorarán las bestias del campo.
13-»La castigaré por los días de los Baales
Cuando ella les ofrecía sacrificios
Y se adornaba con sus zarcillos y joyas,
Y se iba tras sus amantes, y se olvidaba de Mí», declara el Señor.
14¶«Por tanto, voy a seducirla,
Llevarla al desierto,
Y hablarle al corazón.
15-»Allí le daré sus viñas,
Y el valle de Acor por puerta de esperanza.
Y allí cantará como en los días de su juventud,
Como en el día en que subió de la tierra de Egipto.
16-»Sucederá en aquel día», declara el Señor,
«Que me llamarás Ishí
Y no me llamarás más Baalí.
17-»Porque quitaré de su boca los nombres de los Baales,
Y nunca más serán mencionados por sus nombres.
18-»En aquel día haré también un pacto por ellos
Con las bestias del campo,
Con las aves del cielo
Y con los reptiles de la tierra.
Quitaré de la tierra el arco, la espada y la guerra,
Y haré que ellos duerman seguros.
19-»Te desposaré conmigo para siempre;
Sí, te desposaré conmigo en justicia y en derecho,
En misericordia y en compasión;
20Te desposaré conmigo en fidelidad,
Y tú conocerás al Señor.
21¶»Y sucederá que en aquel día Yo responderé», declara el Señor,
«Responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra,
22Y la tierra responderá al trigo, al vino nuevo y al aceite,
Y ellos responderán a Jezreel.
23-»La sembraré para Mí en la tierra,
Y tendré compasión de la que no recibió compasión,
Y diré al que no era Mi pueblo:
“Tú eres Mi pueblo”,
Y él dirá: “Tú eresmi Dios” ».

Oseas 3

1Entonces el Señor me dijo: «Ve otra vez, ama a una mujer amada por otro y adúltera, así como el Señor ama a los israelitas a pesar de que ellos se vuelven a otros dioses y se deleitan con tortas de pasas». 2La compré, pues, para mí por 15 siclos (171 gramos) de plata y un homer y medio (330 litros) de cebada. 3Y le dije: «Te quedarás conmigo por muchos días. No te prostituirás, ni serás de otro hombre, y yo también seré para ti». 4Porque por muchos días los israelitas quedarán sin rey y sin príncipe, sin sacrificio y sin pilar sagrado, sin efod y sin ídolos domésticos. 5Después los israelitas volverán y buscarán al Señor su Dios y a David su rey; y acudirán temblorosos al Señory a Su bondad en los últimos días.

Juan 14

1 »No se turbe su corazón; crean en Dios, crean también en Mí. 2En la casa de Mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, se lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para ustedes. 3Y si me voy y les preparo un lugar, vendré otra vez y los tomaré adonde Yo voy; para que donde Yo esté, allí estén ustedes también. 4Y conocen el camino adonde voy».
5«Señor, si no sabemos adónde vas, ¿cómo vamos a conocer el camino?», le dijo* Tomás. 6Jesús le dijo*: «Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por Mí. 7Si ustedes me hubieran conocido, también hubieran conocido a Mi Padre; desde ahora lo conocen y lo han visto».
8«Señor, muéstranos al Padre y nos basta», le dijo* Felipe. 9Jesús le dijo*: «¿Tanto tiempo he estado con ustedes, y todavía no me conoces, Felipe? El que me ha visto a Mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? 10¿No crees que Yo estoy en el Padre y el Padre en Mí? Las palabras que Yo les digo, no las hablo por Mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en Mí es el que hace las obras. 11Créanme que Yo estoy en el Padre y el Padre en Mí; y si no, crean por las obras mismas.
12 »En verdad les digo: el que cree en Mí, las obras que Yo hago, él las hará también; y aun mayores que estas hará, porque Yo voy al Padre. 13Y todo lo que pidan en Mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. 14Si me piden algo en Mi nombre, Yo lo haré.
15 »Si ustedes me aman, guardarán Mis mandamientos. 16Entonces Yo rogaré al Padre, y Él les dará otro Consolador para que esté con ustedes para siempre; 17es decir, el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque ni lo ve ni lo conoce, pero ustedes sí lo conocen porque mora con ustedes y estará en ustedes. 18No los dejaré huérfanos; vendré a ustedes.
19 »Un poco más de tiempo y el mundo no me verá más, pero ustedes me verán; porque Yo vivo, ustedes también vivirán. 20En ese día conocerán que Yo estoy en Mi Padre, y ustedes en Mí y Yo en ustedes. 21El que tiene Mis mandamientos y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama será amado por Mi Padre; y Yo lo amaré y me manifestaré a él».
22Judas (no el Iscariote) le dijo*: «Señor, ¿y qué ha pasado que te vas a manifestar a nosotros y no al mundo?». 23Jesús le respondió: «Si alguien me ama, guardará Mi palabra; y Mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada. 24El que no me ama, no guarda Mis palabras; y la palabra que ustedes oyen no es Mía, sino del Padre que me envió.
25 »Estas cosas les he dicho estando con ustedes. 26Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en Mi nombre, Él les enseñará todas las cosas, y les recordará todo lo que les he dicho.
27 »La paz les dejo, Mi paz les doy; no se la doy a ustedes como el mundo la da. No se turbe su corazón ni tenga miedo. 28Oyeron que les dije: “Me voy, y vendré a ustedes”. Si me amaran, se regocijarían, porque voy al Padre, ya que el Padre es mayor que Yo.
29 »Y se lo he dicho ahora, antes que suceda, para que cuando suceda, crean. 30No hablaré mucho más con ustedes, porque viene el príncipe de este mundo, y él no tiene nada en Mí; 31pero para que el mundo sepa que Yo amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. Levántense, vámonos de aquí.

Salmo 42

Para el director del coro. Masquil de los hijos de Coré.
1Como el ciervo anhela las corrientes de agua,
Así suspira por Ti, oh Dios, el alma mía.
2Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente;
¿Cuándo vendré y me presentaré delante de Dios?
3Mis lágrimas han sido mi alimento de día y de noche,
Mientras me dicen todo el día: «¿Dónde está tu Dios?».
4Me acuerdo de estas cosas y derramo mi alma dentro de mí;
De cómo iba yo con la multitud y la guiaba hasta la casa de Dios,
Con voz de alegría y de acción de gracias, con la muchedumbre en fiesta.
5¶¿Por qué te desesperas, alma mía,
Y por qué te turbas dentro de mí?
Espera en Dios, pues he de alabarlo otra vez
Por la salvación de Su presencia.
6Dios mío, mi alma está en mí deprimida;
Por eso me acuerdo de Ti desde la tierra del Jordán,
Y desde las cumbres del Hermón, desde el monte Mizar.
7Un abismo llama a otro abismo a la voz de Tus cascadas;
Todas Tus ondas y Tus olas han pasado sobre mí.
8De día mandará el Señor Su misericordia,
Y de noche Su cántico estará conmigo;
Elevaré una oración al Dios de mi vida.
9¶A Dios, mi roca, diré: «¿Por qué me has olvidado?
¿Por qué ando sombrío por la opresión del enemigo?».
10Como quien quebranta mis huesos, mis adversarios me afrentan,
Mientras me dicen todo el día: «¿Dónde está tu Dios?».
11¿Por qué te desesperas, alma mía,
Y por qué te turbas dentro de mí?
Espera en Dios, pues lo he de alabar otra vez.
¡Él esla salvación de mi ser, y mi Dios!

Proverbios 1

1Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel:
2Para aprender sabiduría e instrucción,
Para discernir dichos profundos,
3Para recibir instrucción en sabia conducta,
Justicia, juicio y equidad;
4Para dar a los simples prudencia,
Y a los jóvenes conocimiento y discreción.
5El sabio oirá y crecerá en conocimiento,
Y el inteligente adquirirá habilidad,
6Para entender proverbio y metáfora,
Las palabras de los sabios y sus enigmas.
7¶El temor del Señor es el principio de la sabiduría;
Los necios desprecian la sabiduría y la instrucción.
8¶Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre
Y no abandones la enseñanza de tu madre;
9Porque son guirnalda de gracia para tu cabeza,
Y collares para tu cuello.
10Hijo mío, si los pecadores te quieren seducir,
No consientas.
11Si dicen: «Ven con nosotros,
Pongámonos al acecho para derramar sangre,
Sin causa asechemos al inocente,
12Devorémoslos vivos como el Seol,
Enteros, como los que descienden al abismo;
13Hallaremos toda clase de preciadas riquezas,
Llenaremos nuestras casas de botín;
14Echa tu suerte con nosotros,
Todos tendremos una bolsa»,
15Hijo mío, no andes en el camino con ellos.
Aparta tu pie de su senda,
16Porque sus pies corren hacia el mal,
Y se apresuran a derramar sangre.
17Porque es en vano tender la red
Ante los ojos de cualquier ave;
18Pero ellos a su propia sangre acechan,
Tienden lazo a sus propias vidas.
19Tales son los caminos de todo el que se beneficia por la violencia:
Que quita la vida de sus poseedores.
20¶La sabiduría clama en la calle,
En las plazas alza su voz;
21Clama en las esquinas de las calles concurridas;
A la entrada de las puertas de la ciudad pronuncia sus discursos:
22«¿Hasta cuándo, oh simples, amarán la simpleza,
Y los burladores se deleitarán en hacer burla,
Y los necios aborrecerán el conocimiento?
23-»Vuélvanse a mi reprensión,
Y derramaré mi espíritu sobre ustedes;
Les haré conocer mis palabras.
24-»Porque he llamado y han rehusado oír,
He extendido mi mano y nadie ha hecho caso.
25-»Han desatendido todo consejo mío
Y no han deseado mi reprensión.
26-»También yo me reiré de la calamidad de ustedes,
Me burlaré cuando sobrevenga lo que temen,
27Cuando venga como tormenta lo que temen
Y su calamidad sobrevenga como torbellino,
Cuando vengan sobre ustedes tribulación y angustia.
28-»Entonces me invocarán, pero no responderé;
Me buscarán con diligencia, pero no me hallarán,
29Porque odiaron el conocimiento,
Y no escogieron el temor del Señor,
30Ni quisieron aceptar mi consejo,
Y despreciaron toda mi reprensión.
31-»Comerán del fruto de su conducta,
Y de sus propias artimañas se hartarán.
32-»Porque el desvío de los simples los matará,
Y la complacencia de los necios los destruirá.
33-»Pero el que me escucha vivirá seguro,
Y descansará, sin temor al mal».

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