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Día 60 de 365 · 1 de marzo

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Números 2

1El Señor habló a Moisés y a Aarón y les dijo: 2«Los israelitas acamparán, cada uno junto a su bandera, bajo las insignias de sus casas paternas; acamparán alrededor de la tienda de reunión, a cierta distancia. 3Los que acampen al oriente, hacia la salida del sol, serán los de la bandera del campamento de Judá, según sus ejércitos. El jefe de la tribu de Judá es Naasón, hijo de Aminadab, 4y su ejército, los enumerados, 74,600. 5Junto a él acampará la tribu de Isacar. El jefe de la tribu de Isacar es Natanael, hijo de Zuar, 6y su ejército, los enumerados, 54,400. 7Después, la tribu de Zabulón. El jefe de la tribu de Zabulón es Eliab, hijo de Helón, 8y su ejército, los enumerados, 57,400. 9El total de los enumerados del campamento de Judá: 186,400 según sus ejércitos. Ellos marcharán primero.
10»Al sur estará la bandera del campamento de Rubén, según sus ejércitos. El jefe de la tribu de Rubén es Elisur, hijo de Sedeur, 11y su ejército, los enumerados, 46,500. 12Junto a él acampará la tribu de Simeón. El jefe de la tribu de Simeón es Selumiel, hijo de Zurisadai, 13y su ejército, los enumerados, 59,300. 14Después, la tribu de Gad. El jefe de la tribu de Gad es Eliasaf, hijo de Deuel, 15y su ejército, los enumerados, 45,650. 16El total de los enumerados del campamento de Rubén: 151,450 según sus ejércitos. Ellos marcharán en segundo lugar.
17»Entonces irá la tienda de reunión con el campamento de levitas en medio de los campamentos; tal como acampan así marcharán, cada uno en su lugar, por sus banderas.
18»Al occidente estará la bandera del campamento de Efraín, según sus ejércitos. El jefe de la tribu de Efraín es Elisama, hijo de Amiud, 19y su ejército, los enumerados, 40,500. 20Junto a él estará la tribu de Manasés. El jefe de la tribu de Manasés es Gamaliel, hijo de Pedasur, 21y su ejército, los enumerados, 32,200. 22Después, la tribu de Benjamín. El jefe de la tribu de Benjamín es Abidán, hijo de Gedeoni, 23y su ejército, los enumerados, 35,400. 24El total de los enumerados del campamento de Efraín: 108,100 según sus ejércitos. Ellos marcharán en tercer lugar.
25»Al norte estará la bandera del campamento de Dan, según sus ejércitos. El jefe de la tribu de Dan es Ahiezer, hijo de Amisadai, 26y su ejército, los enumerados, 62,700. 27Y junto a él acampará la tribu de Aser. El jefe de la tribu de Aser es Pagiel, hijo de Ocrán, 28y su ejército, los enumerados, 41,500. 29Después, la tribu de Neftalí. El jefe de la tribu de Neftalí es Ahira, hijo de Enán, 30y su ejército, los enumerados, 53,400. 31El total de los enumerados del campamento de Dan: 157,600. Ellos serán los últimos en marchar, según sus banderas».
32Estos son los enumerados de los israelitas, por sus casas paternas; el total de los enumerados de los campamentos, según sus ejércitos: 603,550. 33Pero los levitas no fueron contados entre los israelitas, tal como el Señor había ordenado a Moisés. 34Y los israelitas hicieron conforme a todo lo que el Señorhabía ordenado a Moisés; así acamparon por sus banderas y así marcharon, cada uno según su familia, conforme a su casa paterna.

Números 3

1Y estos son los registros de los descendientes de Aarón y Moisés, el día en que el Señor habló con Moisés en el monte Sinaí. 2Estos son los nombres de los hijos de Aarón: Nadab, el primogénito, Abiú, Eleazar e Itamar. 3Estos son los nombres de los hijos de Aarón, los sacerdotes ungidos, a quienes él ordenó para que ministraran como sacerdotes. 4Pero Nadab y Abiú murieron delante del Señor cuando ofrecieron fuego extraño ante el Señor en el desierto de Sinaí; y no tuvieron hijos. Y Eleazar e Itamar ejercieron el sacerdocio durante la vida de su padre Aarón.
5Entonces el Señor habló a Moisés: 6«Haz que se acerque la tribu de Leví y ponlos delante del sacerdote Aarón, para que le sirvan. 7Ellos se encargarán de las obligaciones de él y de toda la congregación delante de la tienda de reunión, para cumplir con el servicio del tabernáculo. 8También guardarán todos los utensilios de la tienda de reunión, junto con las obligaciones de los israelitas, para cumplir con el servicio del tabernáculo. 9Darás, pues, los levitas a Aarón y a sus hijos; le son dedicados por completo de entre los israelitas. 10Y designarás a Aarón y a sus hijos para que se encarguen de su sacerdocio; pero el extraño que se acerque será muerto».
11El Señor dijo además a Moisés: 12«Yo he tomado a los levitas de entre los israelitas en lugar de todos los primogénitos, los que abren el seno materno de entre los israelitas. Los levitas, pues, serán Míos. 13Porque Mío es todo primogénito; el día en que herí a todos los primogénitos en la tierra de Egipto, consagré para Mí a todos los primogénitos en Israel, desde el hombre hasta el animal. Míos serán; Yo soy el Señor».
14Después el Señor habló a Moisés en el desierto de Sinaí: 15«Cuenta a los hijos de Leví por sus casas paternas, por sus familias; contarás todo varón de un mes arriba». 16Entonces Moisés los contó conforme a la orden del Señor, tal como se le había ordenado. 17Estos, pues, son los hijos de Leví por sus nombres: Gersón, Coat y Merari. 18Estos son los nombres de los hijos de Gersón por sus familias: Libni y Simei; 19y los hijos de Coat, por sus familias: Amram, Izhar, Hebrón y Uziel; 20y los hijos de Merari, por sus familias: Mahli y Musi. Estas son las familias de los levitas conforme a sus casas paternas.
21De Gersón era la familia de Libni y la familia de Simei; estas eran las familias de los gersonitas. 22Los enumerados de ellos, o sea en la cuenta de todos los varones de un mes arriba, fueron 7,500. 23Las familias de los gersonitas acampaban detrás del tabernáculo, al occidente; 24el jefe de las casas paternas de los gersonitas era Eliasaf, hijo de Lael. 25Las responsabilidades de los hijos de Gersón en la tienda de reunión incluían el tabernáculo y la tienda, su cubierta, el velo de la entrada de la tienda de reunión, 26las cortinas del atrio, el velo para la entrada del atrio que está alrededor del tabernáculo y del altar, y sus cuerdas, conforme a todo su servicio.
27Y de Coat eran la familia de los amramitas, la familia de los izharitas, la familia de los hebronitas y la familia de los uzielitas; estas eran las familias de los coatitas. 28Según el censo de todos los varones de un mes arriba, había 8,600 que desempeñaban los deberes del santuario. 29Las familias de los hijos de Coat acampaban al lado sur del tabernáculo. 30El jefe de las casas paternas de las familias coatitas era Elizafán, hijo de Uziel. 31A cargo de ellos estaban el arca, la mesa, el candelabro, los altares, los utensilios del santuario con que ministran, el velo y todo su servicio. 32El principal de los jefes de Leví era Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, encargado de los guardas que cuidaban el santuario.
33De Merari eran la familia de los mahlitas y la familia de los musitas; estas eran las familias de Merari. 34Los enumerados en el censo de todos los varones de un mes arriba eran 6,200. 35Y el jefe de las casas paternas de las familias de Merari era Zuriel, hijo de Abihail. Estas familias acampaban al lado norte del tabernáculo. 36A cargo de los hijos de Merari estaban el maderaje del tabernáculo, sus barras, sus columnas, sus basas, todos sus utensilios y el servicio relacionado con ellos, 37las columnas alrededor del atrio con sus basas, sus estacas y sus cuerdas.
38Los que acampaban delante del tabernáculo al oriente, delante de la tienda de reunión hacia la salida del sol, eran Moisés, Aarón y sus hijos, desempeñando los deberes del santuario para cumplir la obligación de los israelitas; pero el extraño que se acercara, moriría. 39Todos los enumerados de los levitas, que Moisés y Aarón contaron por sus familias por mandato del Señor, todos los varones de un mes arriba, eran 22,000.
40Entonces el Señor dijo a Moisés: «Cuenta a todos los primogénitos varones de los israelitas de un mes arriba, y haz una lista de sus nombres. 41Tomarás a los levitas para Mí en lugar de todos los primogénitos de los israelitas, y el ganado de los levitas en lugar de todos los primogénitos del ganado de los israelitas. Yo soy el Señor». 42Y Moisés contó a todos los primogénitos de los israelitas, tal como el Señor le había ordenado; 43y todos los primogénitos varones conforme al número de sus nombres de un mes arriba, los enumerados eran 22,273.
44Entonces el Señor le dijo a Moisés: 45«Toma a los levitas en lugar de todos los primogénitos de los israelitas, y el ganado de los levitas. Los levitas serán Míos. Yo soy el Señor. 46Y como precio de rescate por los 273 de los primogénitos de los israelitas que exceden a los levitas, 47tomarás cinco siclos (57 gramos de plata) por cada uno; los tomarás conforme al siclo del santuario; el siclo (11.4 gramos de plata) tiene veinte geras, 48y da el dinero, el rescate de los que hay en exceso entre ellos, a Aarón y a sus hijos». 49Moisés, pues, tomó el dinero de rescate de los que excedían el número de los redimidos por los levitas; 50de los primogénitos de los israelitas tomó el dinero conforme al siclo del santuario, 1,365 siclos. 51Entonces Moisés dio a Aarón y a sus hijos el dinero del rescate, por mandato del Señor, tal como el Señorhabía ordenado a Moisés.

Lucas 16

1Decía también Jesús a los discípulos: «Había cierto hombre rico que tenía un mayordomo; y este fue acusado ante él de derrochar sus bienes. 2Entonces lo llamó y le dijo: “¿Qué es esto que oigo acerca de ti? Rinde cuentas de tu administración, porque no puedes ser más mayordomo”. 3Y el mayordomo se dijo a sí mismo: “¿Qué haré? Pues mi señor me quita la administración. No tengo fuerzas para cavar, y me da vergüenza mendigar. 4Ya sé lo que haré, para que cuando se me destituya de la administración algunos me reciban en sus casas”.
5 »Llamando a cada uno de los deudores de su señor, dijo al primero: “¿Cuánto le debes a mi señor?”. 6Y él dijo: “Cien barriles (3,700 litros) de aceite”. Él mayordomo le dijo: “Toma tu factura, siéntate pronto y escribe cincuenta”. 7Después dijo a otro: “Y tú, ¿cuánto debes?”. Y él respondió: “Cien medidas (unos 37,000 litros) de trigo”. Él mayordomo le dijo*: “Toma tu factura y escribe ochenta”.
8 »El señor elogió al mayordomo injusto porque había procedido con sagacidad, pues los hijos de este siglo son más sagaces en las relaciones con sus semejantes que los hijos de la luz. 9Pero Yo les digo: háganse amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando les falten, los reciban en las moradas eternas.
10 »El que es fiel en lo muy poco, es fiel también en lo mucho; y el que es injusto en lo muy poco, también es injusto en lo mucho. 11Por tanto, si no han sido fieles en el uso de las riquezas injustas, ¿quién les confiará las riquezas verdaderas? 12Y si no han sido fieles en el uso de lo ajeno, ¿quién les dará lo que es de ustedes? 13Ningún siervo puede servir a dos señores, porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro. No pueden servir a Dios y a las riquezas».
14Los fariseos, que eran amantes del dinero, oían todas estas cosas y se burlaban de Él. 15Y Jesús les dijo: «Ustedes son los que se justifican a sí mismos ante los hombres, pero Dios conoce sus corazones, porque lo que entre los hombres es de alta estima, abominable es delante de Dios.
16 »La ley y los profetas se proclamaron hasta Juan; desde entonces se anuncian las buenas nuevas del reino de Dios, y todos se esfuerzan por entrar en él. 17Pero es más fácil que el cielo y la tierra pasen, que un ápice de la ley deje de cumplirse.
18 »Todo el que se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio; y el que se casa con la que está divorciada del marido, comete adulterio.
19 »Había cierto hombre rico que se vestía de púrpura y lino fino, celebrando cada día fiestas con esplendidez. 20Y un pobre llamado Lázaro que se tiraba en el suelo a su puerta cubierto de llagas, 21ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; además, hasta los perros venían y le lamían las llagas.
22 »Sucedió que murió el pobre y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico y fue sepultado. 23En el Hades el rico alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio* a Abraham a lo lejos, y a Lázaro en su seno. 24Y gritando, dijo: “Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, pues estoy en agonía en esta llama”.
25 »Pero Abraham le dijo: “Hijo, recuerda que durante tu vida recibiste tus bienes, y Lázaro, igualmente, males; pero ahora él es consolado aquí, y tú estás en agonía. 26Además de todo esto, hay un gran abismo puesto entre nosotros y ustedes, de modo que los que quieran pasar de aquí a ustedes no pueden, y tampoco nadie puede cruzar de allá a nosotros”.
27 »Entonces él dijo: “Te ruego, pues, padre, que lo envíes a la casa de mi padre, 28pues tengo cinco hermanos, de modo que él los prevenga, para que ellos no vengan también a este lugar de tormento”. 29Pero Abraham dijo*: “Ellos tienen a Moisés y a los profetas; que los oigan a ellos”. 30Y el rico contestó: “No, padre Abraham, sino que si alguien va a ellos de entre los muertos, se arrepentirán”. 31Pero Abrahamle contestó: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán si alguien se levanta de entre los muertos” ».

Salmo 60

Para el director del coro; según la tonada de «El lirio del testimonio». Mictam de David para enseñar, cuando luchó con Aram Naharaim y contra Aram Soba, y volvió Joab e hirió a 12,000 edomitas en el valle de la Sal.
1Oh Dios, Tú nos has rechazado, nos has quebrantado,
Te has enojado. Restáuranos, oh Dios.
2Has hecho temblar la tierra, la has hendido;
Sana sus hendiduras, porque se tambalea.
3Cosas duras has hecho ver a Tu pueblo;
Nos has dado a beber vino embriagador.
4Has dado un estandarte a los que te temen,
Para que sea alzado por causa de la verdad. (Selah)
5Para que sean librados Tus amados,
Salva con Tu diestra, y respóndeme.
6¶Dios ha hablado en Su santidad:
«Me alegraré, repartiré a Siquem,
Y mediré el valle de Sucot.
7-»Mío es Galaad, Mío es Manasés,
Efraín es el casco de Mi cabeza,
Judá es Mi cetro.
8-»Moab es la vasija en que me lavo;
Sobre Edom arrojaré Mi calzado;
Clama a gritos, oh Filistea, a causa de Mí».
9¶¿Quién me conducirá a la ciudad fortificada?
¿Quién me guiará hasta Edom?
10¿No eres Tú, oh Dios, el que nos ha rechazado?
¿No saldrás, oh Dios, con nuestros ejércitos?
11Danos ayuda contra el adversario,
Pues vano es el auxilio del hombre.
12En Dios haremos proezas,
Y Él pisoteará a nuestros adversarios.

Proverbios 29

1El hombre que después de mucha reprensión se pone terco,
De repente será quebrantado sin remedio.
2Cuando los justos aumentan, el pueblo se alegra;
Pero cuando el impío gobierna, el pueblo gime.
3El que ama la sabiduría alegra a su padre,
Pero el que anda con rameras malgasta su fortuna.
4El rey con la justicia afianza la tierra,
Pero el hombre que acepta soborno la destruye.
5El hombre que adula a su prójimo
Tiende una red ante sus pasos.
6El hombre malo es atrapado en la transgresión,
Pero el justo canta y se regocija.
7El justo se preocupa por la causa de los pobres,
Pero el impío no entiende tal preocupación.
8Los provocadores agitan la ciudad,
Pero los sabios alejan la ira.
9Cuando un sabio tiene controversia con un necio,
Este se enoja o se ríe, y no hay descanso.
10Los hombres sanguinarios odian al intachable,
Pero los rectos se preocupan por su alma.
11El necio da rienda suelta a su ira,
Pero el sabio la reprime.
12Si un gobernante presta atención a palabras mentirosas,
Todos sus servidores se vuelven impíos.
13El pobre y el opresor tienen esto en común:
El Señor alumbra a los ojos de ambos.
14El rey que juzga con verdad a los pobres
Afianzará su trono para siempre.
15La vara y la reprensión dan sabiduría,
Pero el niño consentido avergüenza a su madre.
16Cuando aumentan los impíos, aumenta la transgresión,
Pero los justos verán su caída.
17Disciplina a tu hijo y te dará descanso,
Y dará alegría a tu alma.
18Donde no hay visión, el pueblo se desenfrena,
Pero bienaventurado es el que guarda la ley.
19Un siervo no aprende solo con palabras;
Aunque entienda, no responderá.
20¿Ves a un hombre precipitado en sus palabras?
Más esperanza hay para el necio que para él.
21El que mima a su siervo desde la niñez,
Al final lo tendrá por hijo.
22El hombre lleno de ira provoca rencillas,
Y el hombre violento abunda en transgresiones.
23El orgullo del hombre lo humillará,
Pero el de espíritu humilde obtendrá honores.
24El que se asocia con un ladrón aborrece su propia vida;
Oye el juramento, pero no dice nada.
25El temor al hombre es un lazo,
Pero el que confía en el Señor estará seguro.
26Muchos buscan el favor del gobernante,
Pero del Señor viene la justicia para el hombre.
27Abominación para los justos es el malvado,
Y abominación para el impío es el recto en su camino.

Nueva Biblia de las Américas (NBLA) © The Lockman Foundation — cortesía de YouVersion.

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