Quita tu calzado

Texto base: Éxodo 3:1-5 · También:Rut 4:7-8

Renunciar al derecho propio.

Dos hombres y una sandalia

Este sermón hace algo que no se hace seguido: pone juntos dos pasajes que no se citan uno al lado del otro, ylos une por un gesto.

El primero es Moisés en el desierto:

«Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.»(Éxodo 3:5)

El segundo está al final del libro de Rut:

«Había ya desde hacía tiempo esta costumbre en Israel tocante a la redención y al contrato, que para laconfirmación de cualquier negocio, el uno se quitaba el zapato y lo daba a su compañero; y esto servíade testimonio en Israel. Entonces el pariente dijo a Booz: Tómalo tú. Y se quitó el zapato.» (Rut 4:7-8)

El mismo gesto. Dos significados que se explican uno al otro.

Moisés, que llegó caminando

El Diácono Alejandro dedica los primeros minutos a Moisés, y se detiene en algo que el texto dice al pasar:estaba trabajando.

Apacentando las ovejas de su suegro. Tenía que moverlas, tenía que apacentarlas en otros lugares, ir deun lugar a otro. Y sus sandalias se ensuciaban.

No estaba en un altar. Estaba en el oficio, con los pies sucios del camino. Y ahí aparece lo inesperado — lazarza que arde y no se consume.

Y antes de que Moisés llegue, Dios lo frena:

Somos tan apresurados. Vamos, pero no vemos a nuestro alrededor, no escuchamos, no miramos, noobservamos lo que sucede. Pero este Dios lo detiene.

Rut, y el pariente que no podía

La mitad central del sermón es el libro de Rut completo, contado sin prisa: el hambre en Belén, la salida aMoab, la muerte del marido de Noemí y la de sus dos hijos, la vuelta con las manos vacías, Rut espigando en elcampo, la era de noche, las seis medidas de cebada.

Y llega a la escena de la puerta de la ciudad, donde se resuelve todo. Hay un pariente más cercano que Booz,y a él le corresponde primero el derecho de redimir. Pero no puede.

Le dijo a Booz: adquiérelo tú. Y se quitó la sandalia.

Ahí está la firma. Ahí está el contrato firmado delante de los ancianos del pueblo. Estaba asegurando queél no podía, y le daba la autoridad a Booz para redimirla.

Y aquí junta las dos

Este es el centro del mensaje, y lo dice negando primero lo obvio:

No es una señal de que el calzado esté sucio. No es una señal de que a Dios no le agrade tu calzado.

Es una señal de rendición. Es una señal de entrega.

Quitarse la sandalia no es un asunto de higiene ni de reverencia decorativa. Es soltar un derecho. El parientecercano se descalza para decir «yo no puedo redimir, hazlo tú», y Booz redime. Moisés se descalza para dejarde pisar esa tierra como quien la posee.

En el mundo antiguo el calzado marcaba propiedad: se pisaba lo que era de uno. Por eso el gesto sirve defirma en Rut — el que se quita el zapato está diciendo que ese terreno ya no le corresponde. Y por eso elmismo gesto sirve delante de la zarza.

Y de ahí sale la aplicación, que es directa:

Si yo no me entrego a Dios, si yo no me humillo delante de Dios, si yo no reconozco al Señor que solo nopuedo… mi Redentor no puede trabajar en mí.

Ahí es donde tenemos que dejar de lado nuestro ego. Tenemos que aceptar que Dios gobierne nuestravida.

Moisés también estaba siendo redimido

Hay una observación al pasar que vale rescatar, porque cierra el paralelo entre los dos pasajes:

Moisés estaba siendo redimido. Había tenido cuarenta años viviendo como un príncipe, gobernando,tranquilo. Y llevaba bastante tiempo ayudando a su suegro, escondido, sintiéndose pecador por haberquitado la vida a otro ser humano.

Pero llegó a su Redentor. ¿Para qué? Para redimirnos. Para decirle: hasta aquí, deja de sufrir.

No es solo Rut la que necesita redención en este sermón. También el hombre de la zarza.

Antes no

El cierre es una sola frase, y es la que ordena todo hacia atrás:

Recuerden: una vez que nos quitemos nuestra sandalia, nuestro Redentor va a trabajar. Antes no.

Y el llamado que sigue es coherente con el mensaje, no un añadido:

Los que quieran entregar la vida a Dios y quitarse el calzado, pueden pasar hasta este lugar. Para queDios redima su vida, para que Dios restaure, para que Dios gobierne tu vida y tus pensamientos.