Representantes del reino
Pastor Héctor Israel Pueyes · Sedes IJFA Rinconada y Mina Caracoles · 4 de agosto de 2026 Texto base:Marcos 6:10-11 · También: Apocalipsis 20:11-15 · Mateo 5:14
Somos representantes de una ciudad.
El encargo es a una casa
El sermón abre leyendo dos versículos del envío de los doce:
«Dondequiera que entréis en una casa, posad en ella hasta que salgáis de aquel lugar. Y si en algún lugarno os recibieren ni os oyeren, salid de allí, y sacudid el polvo que está debajo de vuestros pies, paratestimonio a ellos.» (Marcos 6:10-11)
Y lo primero que subraya el Pastor Héctor es que el encargo es específico:
Cuando el Señor manda, lo manda a una casa específica. Donde lo recibieran, donde fuera bienvenido,donde los hermanos le presten atención a la palabra.
No es una campaña general. Es una casa, y esa casa se elige por si recibe.
La casa que no recibe
De ahí saca una advertencia práctica que quizá sea lo más cotidiano del mensaje: lo que uno se lleva puestode un lugar donde la Palabra no es bienvenida.
Salimos con gozo, salimos con alegría de nuestro hogar, y llegamos a la casa todos enojados. ¿Por qué?Porque se nos pegarían espíritus que nunca los tuvimos, pero en ese momento los adquirimos.
Por eso el mandato no dice «insiste». Dice sacudid el polvo y salid. Hay lugares donde la instrucción no esquedarse y convencer.
Somos representantes de una ciudad
Este es el eje del sermón y la frase que le da el título:
Yo estoy representando una ciudad. Somos representantes de una ciudad. Y nosotros aquí somosrepresentantes del reino de los cielos.
No es poca cosa, hermano.
Y engancha inmediatamente con Mateo 5:14, que cita de memoria:
«Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.»
Vale la pena poner al lado los dos textos que el sermón predica sin nombrarlos, porque son exactamente estoy le dan respaldo:
«Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros.» (2Corintios 5:20)
«Mas nuestra ciudadanía está en los cielos.» (Filipenses 3:20)
La palabra que Pablo usa para «embajador» es presbeúō (πρεσβεύω, G4243): actuar como representante deotro. Es la misma idea, con el mismo peso: un embajador no habla por sí mismo, y lo que hace se le carga a laciudad que representa.
De ahí sale la exigencia que el Pastor plantea sin suavizarla:
Si yo no me comporto como tal, como hijo de Dios, será más tolerable… porque yo estoy representandouna ciudad.
La campana que retiñe
El sermón insiste en que la representación tiene que verse, no declararse:
Si confesamos que Jesucristo es el Señor en nuestras vidas, debe haber fruto del Espíritu en nosotros.Debemos adorarle, debemos servirle, ser mejores en esta sociedad. ¿Para qué? Para que el mundo nosreconozca que hay un cambio en nosotros.
Y pone el contraejemplo con una imagen que no es suya sino de Pablo, y que adapta a lo que tiene a mano:
Si soy chueco y llevo el evangelio… soy como una campana que retiñe nomás, que todas las mañanas yen la tarde la tocan, pero no hace más que eso.
El original dice «vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe» (1 Corintios 13:1). Él le pusocampana, y para una iglesia de pueblo la campana se entiende mejor que el címbalo: suena todos los días a lamisma hora y nadie que la oye cambia por eso.
El gran trono blanco
A mitad del mensaje va a Apocalipsis 20 y ahí el tono se endurece:
«Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él… Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pieante Dios; y los libros fueron abiertos.»
«Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.» (Apocalipsis 20:11-12,15)
Y desarma una idea muy instalada:
Las personas que murieron ya hace miles de años creen que ya están salvos y que ya no van a serjuzgados. Van a ser juzgados. Todo el mundo será juzgado. No hay ninguno que va a quedar sin serjuzgado.
Los antecedentes
Para bajarlo a tierra cuenta una historia local, sin nombres: un muchacho que no andaba metido en problemasy termina metido, empujado por otro, en el robo de un teléfono. Los carabineros lo pillan y avisan a los padres.
«Ese no era mi hijo.»
De ahí vienen los problemas. Y ensuciamos los papeles: los antecedentes, todos malos.
Es una figura y funciona: hay un registro donde queda escrito lo que uno hizo, y después ese papel va a todaspartes con uno.
Hoy sacerdote, mañana juez
Aquí está la vuelta pastoral del sermón, y es lo mejor que tiene:
El Señor es juez justo. No es como los jueces de acá, que a veces se venden. Él va a venir como juezverdadero.
Por eso tenemos que aprovechar que hoy día está como sacerdote.
Ese es el argumento completo en una línea: el mismo que va a juzgar está hoy en oficio de interceder, y eseoficio tiene plazo.
Y para explicar la diferencia entre los dos tribunales recuerda las confesiones de su juventud —el sacerdoteque iba tirando de la lengua, «¿y qué más hizo, hijito?», hasta que uno soltaba la pepa— y cuenta que variosterminaron presos por lo que confesaron.
Contra eso pone la otra:
Señor, ¿sabe qué? Tenía hambre, y me robé la gallina del vecino. Y sé que fue malo lo que hice. Mearrepiento. Perdóname.
Él no le va a decir a nadie más. «Se robaron la gallina al vecino» — no sé quién fue. Nadie dice nada,porque el Señor no lo anda divulgando.
Y describe lo que sí hace con lo que le contaste:
Le va a decir: «Mira, Padre, mi hijo pecó, falló, pero perdonémoslo, le vamos a dar una oportunidad». Ynos da la oportunidad.
En el tribunal terrenal decir la verdad te cuesta cinco años y un día. En el otro, decir la verdad es exactamentelo que te absuelve. Es la misma confesión con dos destinos opuestos, y ese contraste es el corazón delmensaje.
El cuerpo que se cuida
El cierre vuelve del juicio a la congregación, y aterriza en algo doméstico:
Usted sale, se baña, se perfuma, se pone la mejor ropita. Nos cuidamos. Así también debemos cuidareste cuerpo de Cristo.
Somos un cuerpo. Si a mí me pasa algo, usted se duele. Si a usted le pasa algo, yo me duelo.
Somos uno en Cristo, como el Padre con su Hijo. La unidad perfecta.
Y termina reconociendo lo que falta, sin cerrarlo en falso:
Que el Espíritu Santo haga una obra en nuestra vida y la complete, porque estamos acá muchas vecesincompletos todavía. Que nos falta — claro que nos falta.
IJFA


